El excelentísimo embajador de la república islámica de Irán, Abolfazl Pasandideh, visitó la semana pasada la capital de Hidalgo, Pachuca, en una forma personal, no diplomática, invitado por un pequeño grupo de amigos, que dejó cuestionamientos sobre esa visita tan sorpresiva en medio de una guerra en el Medio Oriente, en estos momentos difíciles para el mundo.
Para entender los motivos oscuros de esta visita, podemos interpretar los objetivos de las guerras en el Medio Oriente, sabiendo que no es un solo conflicto, sino un conjunto de intereses, tensiones y disputas geopolíticas que se han desarrollado durante décadas, en una región estratégica del mundo; conflictos que surgen tras la creación del Estado sionista de Israel en 1948.
En la actualidad el conflicto fluye en un enfrentamiento entre Israel, E.U. e Irán, supuestamente por el territorio, la diferencia entre religiones y los intereses de la geopolítica en la zona, que encabeza Irán con diversos grupos aliados como Hamas en Palestina, Hezbolá en Líbano, y los hutíes en Yemen, quienes todos iniciaron un conflicto regional innecesario basado en religión e intereses de Irán en la zona, sólo para reforzar el predominio de la geopolítica iraní en la región, de manera que entregaron Gaza a Israel, ocasionado esto por Hamas y esto causó la muerte de más de 80 mil ciudadanos palestinos, quienes fueron víctimas de intereses ajenos a su causa. Al igual, Hezbolá ha declarado una guerra fuera de tiempo, sólo para apoyar al régimen iraní desde territorio libanés, causando miles de muertos y 1 millón de refugiados, dejando el sur vacío y bajo control israelí total, pese a la inconformidad de los pueblos palestino y libanés.
Este tipo de resistencia se creó desde que llegó al poder el régimen islámico de los ayatolas en Irán en 1979, para acabar con los intereses soviéticos que empezaron a controlar países cercanos a Irán; engañando desde entonces el gobierno iraní a los pueblos de Irak, Siria, Líbano, Palestina y Yemen, con un falso discurso de proteger a la región del imperialismo norteamericano, devolver el territorio de Israel a los palestinos y expulsar a los judíos.
Empero, nunca hubo una intención de cumplir con el discurso de recuperar palestina. En cambio, la tarea de esta resistencia fue la de ser títeres para servir a los intereses nacionales e internacionales de Irán. Por ello, hoy nos queda la duda de esta visita oscura que al parecer viene a crear una célula fuera del conocimiento del gobierno mexicano, aprovechándose del buen sentir de los mexicanos para apoyar a cualquier causa justa y humana.
No obstante, esta visita pone en peligro al estado de Hidalgo y al país, que vive en paz y tranquilidad, ante cualquier presión que ejerza Irán contra E.U. y contra la colonia judía en México. Queda la duda, cuando no se vió presencia de autoridades del gobierno de Hidalgo ni de México, como tampoco se sabe si hubo solicitud, aviso o permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores para esta visita.