Hablemos de política todos los días

Ciudad de México /

Escucho a Manzanero en voz de un hombre que se niega a olvidarlo en el piano. Las últimas noticias confirman que un ministro traicionó su investidura y que un gobernante

estatal promueve a su familia para las elecciones de 2024.

Las redes sociales otra vez muestran que en esto que llaman política “no es que haya muchos intereses, es que sólo hay intereses”.

Hay un partido en el poder que, a pesar de tener personas de mucha experiencia, luce mareado con algo que ni ellos construyeron ni es para siempre.

Un partido de oposición no entiende que polarizar nada más anima a su audiencia cautiva y otro se siente más cómodo callando porque quienes hoy gobiernan esta tierra fueron

durante años sus cuadros y se relacionaron a nivel familia.

Guerrero sigue siendo noticia y la discusión del presupuesto fue una farsa. Se presentó el Proyecto de Presupuesto antes del huracán “Otis”, pasó “Otis” y el presupuesto fue el mismo.

Empiezo a entender por qué la mayoría de las personas odian hablar de política y por qué los grupos de enfoque muestran que los jóvenes no quieren confrontarse por este tema.

Pero no lo comparto; si no le traducimos el costo de sus decisiones a los políticos, si no les hacemos ver que el descrédito lo van a sentir en las boletas y en las calles, las cosas van a seguir igual o peor.

Si quisiera que esta columna tuviera más likes o más aprobación no hablaría de política, pero me niego a creer que podamos dejar de conversar sobre algo que nos impacta a todos.

Hay jóvenes que, aún egresando de una carrera, pueden acceder sólo a malos empleos; personas desapareciendo todos los días; familias que, aunque trabajan, no les alcanza para dar tres comidas al día; mexicanas y mexicanos muriendo porque el servicio de salud no les da ninguna respuesta ¿y así queremos evadir los temas?

Me aferro a señalar las cosas porque no podemos reaccionar nada más cuando el resultado de todo esto nos afecte directamente.

Sigo escuchando a Manzanero en voz del pianista y hablo de política porque hasta mi último día aquí creeré que no debemos normalizar lo mal que estamos y que un futuro mejor es posible si hacemos lo que nos toca como ciudadanos pero, sobre todo, como personas.

Hablemos de política todos los días hasta que gobernar bien se vuelva una costumbre.


  • Saúl Barrientos
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite