La seguridad que sobrevivió a tres partidos

Tamaulipas /
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Ayer escuchaba al gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, hablar de seguridad pública. Y hubo algo que me llamó especialmente la atención: hablaba de los resultados actuales sin borrar la historia que los hizo posibles.

Los números ayudan a entender por qué.

El Índice de Paz México 2026 volvió a colocar a Yucatán como el estado más pacífico de México. Y no por primera vez: lleva nueve años consecutivos en el primer lugar y, con datos de 2025, registra una tasa de homicidios de 1.8 por cada 100 mil habitantes.

El Inegi ofrece otro dato difícil de pasar por alto. En 2025 registró, de manera preliminar, 42 homicidios en todo Yucatán, frente a 65 un año antes. Fue la cifra más baja entre las 32 entidades.

Pero quizá lo más interesante no está solo en los resultados, sino en la historia detrás. Y ahí aparece un nombre clave: Luis Felipe Saidén Ojeda.

Su trayectoria en la seguridad pública de Yucatán comenzó junto a Víctor Cervera Pacheco. En 2007 regresó con Ivonne Ortega y permaneció con Rolando Zapata, ambos gobernadores del PRI.

Después ocurrió algo poco común.

En 2018 llegó Mauricio Vila, del PAN, y decidió mantenerlo. En 2024, Morena ganó por primera vez la gubernatura de Yucatán y Joaquín Díaz Mena tomó la misma decisión, dando continuidad a una estrategia por encima de los colores partidistas y privilegiando el interés de las y los yucatecos.

PRI, PAN y Morena. Gobiernos distintos y el mismo secretario de Seguridad Pública.

Por supuesto, una persona no explica por sí sola los resultados. Yucatán ha acumulado inversión, policías, tecnología, videovigilancia y coordinación institucional; capacidades que una administración ha recibido de la anterior y ha seguido fortaleciendo.

Ahí está lo verdaderamente excepcional.

En México estamos acostumbrados a que cada cambio de gobierno traiga nuevos nombres, programas y el comenzar otra vez. En Yucatán, al menos en seguridad, la alternancia no significó borrar lo construido.

También gobernar implica saber distinguir entre lo que hay que cambiar y lo que vale la pena conservar. El gobernador Joaquín Díaz Mena lo entendió al mantener una estrategia que comenzó mucho antes de su llegada.

Luis Felipe Saidén Ojeda ha sido parte central de una historia que atraviesa más de cuatro décadas y acumula prácticamente 20 años ininterrumpidos al frente de la seguridad pública estatal.

En Yucatán cambiaron los partidos. La seguridad tuvo algo mucho menos común en la política mexicana: continuidad.



  • Saúl Barrientos
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