Nos están vendiendo lo que ya habíamos pagado

Tamaulipas /

No podía hablar de otro tema, porque aquí lo advertimos en mayo de 2024.

Una carretera con 30 años en operación y que hasta hace unos días era gratuita, desde el 14 de febrero cuesta 75 pesos por vehículo.

Se trata de la carretera Rumbo Nuevo, que conecta Victoria, capital de Tamaulipas, con Jaumave, Palmillas, Tula, Miquihuana y Bustamante.

Es una ruta estratégica para el altiplano, por donde circulan maestros, personal médico, productores, comerciantes y familias que dependen de ella. También constituye uno de los corredores más directos desde la Ciudad de México hacia los cruces fronterizos del noreste, particularmente Reynosa y Matamoros.

Hay que decirlo con claridad: no estaba en malas condiciones. No era una vía colapsada ni abandonada. Es la misma carretera que ha funcionado durante tres décadas. Por eso muchos se preguntan: ¿cómo, con una caseta de cobro, se evitarán accidentes si la infraestructura es prácticamente la misma?

Tamaulipas se ha distinguido porque la mayoría de sus carreteras han sido libres de cuota. Puede debatirse si ese modelo limitó la infraestructura y la economía, pero si se va a cobrar, que sea por una autopista nueva.

Lo que hoy vemos es distinto: una caseta en una carretera ya hecha y utilizada por generaciones.

La decisión de cobrar por una carretera estatal ya existente abre un precedente grave sobre el manejo y financiamiento de la infraestructura pública.

A esta situación, se suma un padrón de apenas 500 tarjetones para exentar del pago a habitantes del altiplano, región con menores oportunidades y mayores carencias.

Se consideraron ejidos y comunidades inmediatas, pero no a todas las personas que dependen de esa vía para trabajar o acceder a servicios básicos o insumos.

Para las familias del altiplano, 150 pesos de ida y vuelta no son simbólicos. Para quien cruza con frecuencia por trabajo, salud o comercio, el cobro se vuelve un gasto fijo que lastima sus ingresos. No es una tarifa aislada: es un nuevo costo estructural que la mayoría no puede absorber.

30 años funcionó como carretera libre… y ahora se compromete su cobro por otros 30 más. Ojalá el año 2056 llegue pronto para ver si entonces termina la cuota, porque hoy muchos sentimos que nos están vendiendo, otra vez, lo que ya habíamos pagado.


  • Saúl Barrientos
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite