Cucarachas sin memoria

Ciudad de México /
Entre los artistas se encontraban Castro Leñero, Toledo, Cuevas, Gerzso, Felguérez y Cauduro. ESPECIAL

Sin pisar el terreno de las descalificaciones personales, hago público el señalamiento falso, distorsionado y manipulado que varios creadores mexicanos seguimos recibiendo desde los oscuros pasillos del oficialismo cultural del Estado y que está relacionado con 33 obras expuestas desde hace 32 años en Los Pinos, Ciudad de México, y no colgados en las paredes de lo que fue la alcoba del entonces titular del Ejecutivo, como aseguran varios corifeos propagadores de mentiras con chanfle político.

Esta insidiosa versión —generada para “justificar” otros abusos de la misma procedencia y en nombre del “pueblo bueno”— identifica más a sus promotores no con nuestro Benito, promotor convencido del respeto al derecho ajeno, sino con su homónimo italiano nacido cerca de Bolonia e impulsor de bandas de acosadores dispuestos a atacar a cualquier persona opositora del fascismo.

Voy a los hechos: en 1993, treinta y tres creadores fuimos convocados para realizar obras de máximo 1.80 metros x 1.80 metros para formar una exposición colectiva para ser mostrada en los muros de Los Pinos.

El proyecto fue aceptado y los 33 pintores presentamos obras que fueron pagadas a cada autor y registradas como parte del acervo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, donde han sido expuestas desde antes de 2018 y ahí siguen hasta la fecha.

Menciono hechos que me constan, como estos, sin retorcer más esta historia. Reitero que no pertenezco a partido alguno, ni antes ni ahora. Tampoco se me da hablar en nombre del pueblo, ni descalificar cualquier tiempo anterior al actual. No dejaré los pinceles para empuñar matraca alguna al servicio de ninguna propaganda política.

Aprovecho este espacio para reiterar, en tono de renovada queja, la desaparición consumada en 2023 —en grado de robo, extravío y abuso (o todo eso junto), más de 500 obras prestadas en comodato por artistas oaxaqueños, entre ellas de dos de mi autoría por la que confieso sentir amor paternal. Esas obras fueron extraídas de una propiedad privada por instrucciones del actual gobernador de Oaxaca mediante un operativo encabezado por la Procuraduría del estado utilizando a personal militar y con el pretexto de resguardarlas por ser “obras del pueblo oaxaqueño” y para protegerlas de una plaga de cucarachas.

Ninguno de los donantes de las obras entregadas esa vez ha sido informado a dónde se las llevaron. Mientras no aparezcan las consideramos robadas impunemente con abuso de autoridad. Si alguien lee estas líneas y cree que es falaz o exagerado mi reclamo, no descarto recibir por medio de este diario la información que así lo pruebe. Esperaría también saber más sobre el ilegal y extraño camino que le han dado a esas obras para ser salvadas de las cucarachas.

Los donantes de las obras oaxaqueñas no saben dónde están. ESPECIAL

  • Sergio Hernández
  • Artista oaxaqueño
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.