Vesperal

Cornelio García y el Mariachi Tradicional

Tomás de Híjar Ornelas

Cerraron las cortinas del XX Encuentro Nacional del Mariachi Tradicional en el coloso tapatío por excelencia, el Teatro Degollado, la noche del domingo 17 de octubre del 2021 con un reconocimiento copioso a quienes tomaron parte en él, correspondiendo la perla negra de la noche a Cornelio García Ramírez (Tenamaxtlán, 1943), con la Medalla ‘Cirilo Marmolejo’, polifacético artista en lo que este término tiene de dominio de un oficio (en su caso varios, siendo el más reconocido el de grabador) y de sensibilidad probada y justamente reconocida.

El encuentro, que comenzó allí mismo, en el Degollado, el día 10 anterior, y al que se inscribieron 50 agrupaciones de filarmónicos de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Sonora y aun del Estado de México, se propuso desde que se anunció honrar a Cornelio García bajo el rubro impulsor de la música de cuerdas en Jalisco, que bien ganado lo tiene.

Tal y como ahora se estilan las cosas, las presentaciones de los grupos se hicieron de forma ‘híbrida’ no menos que los talleres y conferencias que compusieron el Coloquio Internacional del Mariachi, organizado en mancuerna con El Colegio de Jalisco y bajo la coordinación del doctor Arturo Camacho.

Fue también colofón de otras actividades: el festival ‘Pequeñas Dosis’, Jalisco Suena y Tomar las Calles (Circo Social y Arte al Parque), en los que se han usado y seguirán los espacios públicos y parques (el Alcalde, el Deán, el Agua Azul, el Metropolitano y el de los Colomos).

Los talleres incluyeron el mariachi con tambora de los Altos de Jalisco, de violín primero y segundo, de zapateado tradicional, de quinta de golpe para niños y adolescentes, de guitarrón de górgoro, de vihuela para principiantes. Hubo una velada de minuetes en la Catedral Metropolitana (en su cuna, estas melodías eran también religiosas), se presentó el libro Mariachi: Entre la Tradición y la Innovación y la Comisión Nacional para la Salvaguardia del Mariachi sostuvo su reunión ordinaria.

El Colegio de Jalisco abrió sus puertas para el Coloquio Internacional del Mariachi 2021: 20 Años de Investigación del Mariachi Tradicional’, donde se presentó la evolución del mitote (recreación entre lúdica y sagrada entre las culturas amerindias) al fandango urbano (se abordó el caso de la Tierra Caliente) y del fandango guadalajareño en los tiempos de la insurgencia (1810-1821 (su expositor, Juan Frajoza, fue uno de los galardonados). No se podía quedar en el tintero el hoy del mariachi así llamado tradicional (sólo instrumentos de cuerda y sin guitarra), desde los diversos matices que en él se advierte, el caso de los sones de la Tierra Caliente, de las huellas del sistema rítmico africano en la música de mariachi del Occidente de México.

Tampoco se dejaron de abordar las ‘Consideraciones técnicas y riesgos sobre el aprendizaje vocal empírico’, las contribuciones de la libreta de coplas de Alberto Albarrán, las de José Trinidad Barrios en la cultura mariachera regiomontana,

Si aunamos a lo que acaba de concluir lo que ya hizo el gobierno de Jalisco hace un año oficializando la declaratoria del mariachi como Patrimonio Inmaterial de Jalisco a lo que ya comenzó a ofrecer, bajo la denominación ‘al son que me toquen’ el recién estrenado Ayuntamiento de Guadalajara para que la música de mariachi y la danza regional animen algunos espacios públicos del centro de la capital los jueves y fines de semana, nos parece de lo más natural que ahora se faciliten los medios para que el quiosco de la Plaza de Armas sea una tribuna natural para el mariachi tradicional, iniciativa que no dudamos hará suya el alcalde Pablo Lemus, para dignificar tan emblemático y recién remozado foro acústico.

Tomás de Híjar Ornelas

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