No sé ustedes, pero yo gocé cada mensaje, el ritmo, la música e imagen que viví en el medio tiempo del Super Bowl. Esperé el momento como muchos de nosotros, con tanta expectativa que se creó después de los Grammy. Lo que ha logrado Bad Bunny con su talento, merece un gran reconocimiento. Nuevas y viejas generaciones lo han puesto como el artista más escuchado a nivel mundial en Spotify en el 2025, y ahora después de este domingo, definitivamente como un referente de la lucha pacífica y contundente que viven millones de latinos en Estados Unidos.
Podemos analizar cada mensaje; la escenografía, el vestuario (marca asequible, Zara), quienes lo acompañaron, las banderas, lo que se publicaba en la gran pantalla, la alegría que transmitió, todo, todo estuvo sumamente planeado y da para mucho. Recuerdos de la vida familiar y costumbres que representan los latinos, me emocionaron. Pero lo que considero más concluyente fue su magnífico cierre: nombrar cada uno de los países de América, ondear sus banderas y sostener el balón de futbol americano que decía: “Together we are América”.
Bad Bunny nos dio un mensaje de unidad, de paz y de alegría. Usó sus fortalezas, su música y fama, para ser el ejemplo perfecto de lo que se define como “Ser vocal”. En la era de las redes sociales, de las noticias efímeras, y también del nuevo orden mundial y liderazgos autoritarios, usar un escenario deportivo y musical para crear esperanza es asumir lo que te toca con valentía. Benito Antonio Martínez Ocasio la rompió.
“Fuera ICE”, “Ahora todos quieren ser latinos”, “…Si hoy estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí”. Estas y muchas otras frases de Bad Bunny quedan como prueba que los 68 millones de latinos en EU no están solos, que son una comunidad fuerte, acompañada y unida, y que tienen quién los represente en medio de unas políticas de ataque, injustas y de desprecio.
Estados Unidos es y seguirá siendo un país de comunidades diversas, así fue creado. Su valor y fortaleza radican en ese mosaico de culturas. Hoy enfrentan el reto de continuar siendo lo que siempre han sido: una comunidad que respeta las diferencias y se siente orgulloso de ellas. No están solos y muestra de ello lo vivimos una vez más en el evento más visto en la historia de EU.