Mundo inclusivo

Reconstruir mejor 1/3

Verónica Rocha

Lo sabemos. Ningún país estaba preparado para hacerle frente a una pandemia. 

Ninguno. Aunque honesto reconocerlo, no es excusa para eximirlos de la responsabilidad que les corresponde para su oportuno, completo y adecuado manejo durante y después; sobre todo hacia las personas que viven en condición de vulnerabilidad como la discapacidad.

Ante esto, personas con discapacidad que fungen como autogestores y sus familiares pertenecientes a 18 grupos de la sociedad civil organizada en Latinoamérica, elaboraron el Informe sobre el Impacto de la pandemia por COVID 19 en personas con discapacidad intelectual y sus familias en América Latina 2021, dirigida por la asociación mexicana CONFE e Inclusion International.

Acceso a la información fue uno de los 8 rubros analizados y “reclamados” en el informe. 

Fernanda, una persona con discapacidad intelectual y autogestora de México afirmó: “Todavía hay una falta de recursos que nos ayuden a comprender lo que está sucediendo y cómo podemos cuidarnos a nosotros mismos y a nuestras familias con respecto al COVID. 

No he visto muchos pictogramas ni guías por la ciudad o en las noticias que nos expliquen lo que realmente está sucediendo.”

En el reporte técnico de fácil lectura de 46 páginas, señala, que solo tres de cada diez personas con discapacidad intelectual, síndrome down y/o autismo tenían suficiente información sobre el COVID 19.

Las principales barreras para el acceso a la información, es que ésta, no se encontraba en lectura fácil, lenguaje sencillo, videos o pictogramas y cuando así ocurría, no existía la garantía de que llegara a los usuarios en cuestión, pues no todas las personas con discapacidad tienen un celular y/o computadora a su alcance para encontrarla.

Para cambiar esta tendencia se propone la campaña Reconstruir Mejor, dirigida a los gobiernos. 

Consigna el informe que tendrían que acercarse con las personas con discapacidad sobre todo autogestores para la elaboración de materiales 100 por ciento accesibles y pagarles por ello ¡Tómala!

Algo que en México estamos mal acostumbrados y me temo que difícilmente llegará pues se requiere que el gobierno en turno, reconozca el poderoso capital humano que hay en cada persona con discapacidad. 

Históricamente el trabajo que las personas de la sociedad civil organizada hacen junto al Estado no tiene remuneración económica muchos menos el que hacen las personas con discapacidad desde la sociedad cuando se trata de asesorar. 

Primero Persona.


Autismo.sanroberto@yahoo.com.mx

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