Las declaraciones del diputado federal Mario López, ahora negado por el Partido Verde como parte de su bancada y ser “prestado” por Morena, es apenas una parte de las notorias diferencias entre figuras y grupos de la 4T en Tamaulipas.
El ex alcalde de Matamoros (que afirman por los rumbos de los límites con Estados Unidos, hace mucho que no aparece en sus terruños) trae un pleito muy casado con su sucesor en el ayuntamiento fronterizo, Beto Granados. No conforme, se fue de más contra “compañeros de causa”.
Sin embargo, con la elección intermedia a cuestas como viendo muy a futuro el relevo gubernamental del 2028, en plena mitad de sexenio de Américo Villarreal Anaya, en las calles se fragua una batalla por el posicionamiento de figuras.
En la zona sur un puñado de militantes de Morena reparten un folleto llamado “Transformación: el periódico de la esperanza tamaulipeca”. Hacen referencia a cuatro personajes: los senadores Olga Sosa y José Ramón Gomez Leal, el diputado federal Adrián Oseguera y la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas.
Lo curioso es cuando los encargados de repartir esta información, así como el texto impreso, se dedican a poner cosas negativas de los legisladores. Caso contrario, exaltan y hasta justifican a la edil de la frontera. El documento cayó en manos de un servidor.
Así se las gastan en la labor de crear la percepción en la población, pero no es el único caso de jugar sucio entre los mismos fieles. En Tampico, los regidores Amelia Trejo y Vladimir Castellanos están tan celosos de varios de sus compañeros de comuna, al grado de usar a sus muy pequeña estructura y denostarlos por las redes sociales.
Y decimos su fidelidad muy contada pues, al revisar sus perfiles, consiguieron bots en Arabia Saudita, La India, Pakistán y otras naciones. Vaya cosa, ya se internacionalizaron.
Quien anduvo fuera pero por invitación de su dirigente nacional, Jorge Romero, fue Mon Marón. El edil porteño formó parte de un grupo de jóvenes militares azules invitados para el arranque de una campaña regional en Coahuila y, aseguran, da una muestra de posicionamiento. En este bastión del PAN las cosas se van a poner muy interesantes hacia el siguiente año.
Por cierto, en los partidos de Tercera División del futbol profesional, acompañando al alcalde Armando Martínez, estuvo el empresario Enrique de Hita Sánchez en el Estadio Altamira, el mismo que construyó su padre hace más de 24 años y que, a la mala, por el 2017 el Cabecismo le arrebató para hacer absolutamente nada.