Los comentarios en los principales municipios tamaulipecos con 15 días de actividad del presente año van por las cartas que jugarán servidores públicos en los siguientes meses, ganar adeptos entre la militancia y la población, ser conocidos por la buena o por la mala, pero todo enfocado en ser considerados para el proceso electoral del 2027.
Mientras en la frontera la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, es una de las mencionadas con fuerza a la gubernatura en el 2028, junto con la senadora Olga Sosa, algunos ediles como Monica Villarreal en Tampico, Erasmo González en Ciudad Madero y Alberto Granados en Matamoros, van a trabajar por la reelección.
Dentro de especulaciones sobre cuál será el futuro de Carlos Peña, si Armando Martínez en Altamira peleará una diputación federal y Lalo Gattás quiere hacer valer la condición de munícipe de la capital y desde Ciudad Victoria brincar a la grande, guajiro pero increíblemente no descartado, las semanas van a estar para los mencionado muy movidas.
A esto, el Congreso del Estado es otro punto neurálgico de la estrategia. El pastor legislativo Humberto Gallegos quiere otra cosa (una presidencia municipal), hay 3 diputados locales que ya no pueden reelegirse y, en el sur, habrá rebatinga interna por las posiciones de Cinthia Jaime, Claudio de Leija y hasta el panista Pepe Schekaibán, así como las pluris en manos de Lucero Deosday Martínez y Adrián Cruz.
No solo eso, desde Palacio de Gobierno hay un pleno interés en que Morena, la 4T y todo a su alrededor se fortalezca, ya sea en la instalación de comités, reuniones en colonias, la formación de cuadros nuevos y, por encima de esto, la imagen. A Américo Villarreal Anaya le caería de plácemes sacar el proyecto y el entorno le favorece de momento.
El motivo: por muy cuestionado y el ruido mediático, la débil oposición anda tan extraviada como Felipe Calderón y su mensaje del miércoles en Facebook, dos semanas después del cambio de año. Fuera del vacile por la juerga y su maratón Guadalupe-Candelaria (el trolleo de los usuarios estuvo potente, dice la chaviza), los contrarios siguen desvalagados, en sus asuntos personales en lugar de reagruparse.
Ya veremos si se meten a la dinámica y, entonces sí, podemos decir que este año es electoral sin serlo formalmente. Recordemos que no se convocará a las urnas y ya es un merecido descanso para la población, harta de las votaciones consecutivas desde el 2021 y hasta el 2025, con la judicial incluida.
Por cierto, mientras el Cabecismo la hace cardiaca con la renovación del Comité Estatal, pone en modo desesperación a César Verástegui y agrega trabas a la renovación del PAN tamaulipeco, hay que ponerle atención al festejo de cumpleaños de la morenista Úrsula Salazar este sábado y los personajes que la respaldarán.