El plomo y la gran oportunidad

Monterrey /

Todos hablamos de la contaminación y sus efectos, desde hace muchos años en ciudades metropolitanas como la nuestra, víctimas de su desarrollo y de una industrialización que trae progreso y generalmente problemas de salud.

Pero en realidad, la repetición constante de estos mensajes ronda siempre en lo mismo y parece no impresionar a nadie. Pero la noticia esta vez parece distinta cuando se trata de un estudio realizado por TecSalud, que confirma que al menos 83 niños, estudiantes de nivel básico y medio básico, resultaron con altos niveles de plomo en la sangre.

Guadalupe Rodríguez, la directora general de los Centros de Desarrollo Infantil del Frente Popular Tierra y Libertad (FPTyL), dio a conocer que los Cendis con más casos son los que están ubicados en los municipios de Escobedo, Apodaca y Monterrey.

Si esta vez esta noticia es ignorada o se une a un cúmulo de información de esa que se pierde por los demás problemas cotidianos, no sólo se pondrá en riesgo la vida de estos pequeños, al menos su salud, sino estaremos perdiendo la gran oportunidad de evidenciar que las fuentes móviles, como los vehículos, y además la mala calidad de las gasolinas, la refinería, las pedreras y demás fuentes conocidas representan un peligro.

Lo que debe ocurrir es que se tome en serio, se haga el resto de las pruebas necesarias y en coordinación con autoridades federales ahora sí se revisen con verdadero interés las normas que marcan los límites de contaminantes a la atmósfera, que evidentemente son anacrónicas.

El trabajo realizado hasta ahora es de respeto, pero debe ser tomado sólo como el comienzo, incluso además del interés profesional deberá haber involucramiento económico, porque el dinero serviría para llegar a fondo en este caso.

No es poco dinero, porque cada prueba tiene un costo de más de mil 800 pesos, que son divididos en dos partes para que los padres de familia y la institución lo paguen, al tiempo que realizarán un nuevo estudio a todo el universo de alumnos que equivalen a 5 mil 300 infantes.

Hasta ahora mil 239 menores de edad han sido sometidos a las pruebas, de los cuales, 329 salieron con valores normales y 83 con niveles elevados, pero si van más a fondo, el hallazgo podría ser más completo, o en el mejor de los casos descartar mayores afecciones a la salud de pequeños y de maestros.

Lo deseable es que esto no suene exagerado y que se tome como una oportunidad de unir esfuerzos entre especialistas, empresarios comprometidos con la salud y organismos ciudadanos, que han estado pugnando por labor de fondo para mejorar la calidad del aire que respiramos. Esperemos que así sea esta vez.


  • Víctor Martínez Lucio
  • Periodista, Director Editorial de Multimedios-Milenio en Monterrey. Conductor en Milenio Televisión, creador del Pulso, espacio de comentario político desde hace una década. Articulista en Milenio Diario y Conductor de Cambios cada domingo. Amo las cosas sencillas, la música y el arte, dar clases, ayudar a las personas, aprender todos los días, ser Rayado, ser líder y factor de cambio. La vida es de momentos y se acomoda sola.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite