Las empresas nacidas bajo la modalidad conocida como fintech continúan transformando la manera en que nos relacionamos con nuestro dinero en el presente y cómo lo haremos en el futuro.
En México, de manera directa o sin darnos cuenta, todos somos usuarios de esta realidad impulsada por la innovación tecnológica.
Es cierto también que enfrenta retos como la incorporación de inteligencia artificial, la regulación, el acceso a capital y la confianza de los clientes.
Así lo señalaron especialistas durante su participación en el programa Cambios el domingo.
Víctor Noguera, socio fundador de Nascent, Fondo de Capital de Riesgo, explicó que la inteligencia artificial será una de las principales vías de innovación para este sector.
Sin embargo, esta evolución también representa desafíos para las autoridades, particularmente por los tiempos de regulación y respuesta.
Diego Ostos, socio del Despacho Santamarina+Steta, consideró que este es uno de los principales retos, al tiempo que destacó que el camino está cimentado en la Ley Fintech de 2018.
Señaló que esta ley contempla la posibilidad de desarrollar open finance y open banking.
Por su parte, Víctor Noguera precisó que las bases están ahí, pero falta seguir avanzando.
En su turno, Maricarmen García, socia en Asesoría en Administración de Riesgo de Entidades Financieras de KPMG México, destacó que fueron las mismas fintech las que buscaron operar en un ambiente más certero, dejar esa zona gris y establecer las reglas.
Bernardo Cordero, socio de Nascent VC y founder de Mexico Tech Week, señaló que, en materia legal, la clave debe enfocarse al cuidado de los clientes.
También destacó el cambio en las expectativas de los usuarios, particularmente en cuanto a la calidad y velocidad de los servicios financieros.
Agregó que uno de los principales retos para las fintech tiene que ver con la confianza de los clientes.
Maricarmen García señaló que un factor clave a tomar en consideración y que debe quedar claramente entendido es que esta relación con los servicios financieros ya cambió.
Víctor Noguera explicó que cada fintech tiene normalmente un producto estrella, que puede ser una tarjeta de crédito, un crédito personal, hipotecas o un producto de rentabilidad.
Detalló que en una primera fase, los bancos ignoraron a las fintech; luego siguió una etapa de miedo y, después, el entendimiento de que estas empresas sí están cambiando la manera en que las personas interactúan con el dinero.
Ante estos cambios, los especialistas coincidieron en que el reto para los próximos años será encontrar un equilibrio entre innovación, regulación y confianza.
Lo cierto es que hay más futuro para las fintech y que, sin duda, la constante es el cambio.