Toda manifestación pública comunica un mensaje implícito, explícito o incluso de ambas maneras.
Toda conducta, acción o incluso inacción o silencio suele mandar un mensaje; así que la tarea de todos como sociedad es interpretarla, escucharla y observarla.
Más allá de un performance o evento curioso o risible, el fenómeno therian, esa asociación de personas que se dicen identificadas con animales, parece ser algo que reclama atención.
Una mesa de diálogo que tuvimos en Cambios nos permitió conocer los puntos de vista de cinco expertos en salud mental, que nos pueden servir como guía para captar el mensaje o saber al menos reaccionar ante él. “No hay que clasificarlo como una problemática (a los therians), más bien es una forma, una expresión, que está vinculada directamente con una situación de búsqueda de identidad”, señaló José Vieyra, psicólogo y catedrático de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
“El grupo más vulnerable son los adolescentes, quienes están en una búsqueda constante de identidad, de sentido de pertenecer a un grupo”, coincidió Elsa Delgado, psicoterapeuta.
“¿Cuál sería la actitud de nosotros frente a esto (therians)? Yo creo que la tolerancia a la diferencia es una respuesta pertinente”, apuntó Angélica Limón, psicóloga y catedrática de la Universidad de Monterrey.
“Esto marca una postpandemia, tenemos jóvenes que no socializaron, que no pudieron comunicarse como normalmente lo hacían y después de la pandemia fue difícil para ellos”, señala Martín Santos Torres, psicoterapeuta y titular del Consejo Ciudadano de Seguridad de Nuevo León.
Para María del Carmen Rigall, psicóloga, fundadora de Común Ati, una organización que desde hace décadas atiende a personas con necesidades en la salud mental, es importante tener criterio y apertura ante estos mensajes.
Pero además de fenómenos como este que ha llamado tanto la atención, es importante ver el amplio abanico de situaciones de salud mental que enfrenta nuestra generación.
Hacer algo, no solo verlos, e incluso voltear a ver a quienes cumplen tareas sociales.
“La intervención, la capacitación y el desarrollo continuo de las policías en materia de salud mental va aumentando, porque tal pareciera que nuestra ciudad de Monterrey va a tener un problema en los próximos 10 años, y se llama salud mental”, alertó Martín Santos.
Hay que entender, en resumen, que lo importante es poner atención todos, más allá de la risa, más allá de los therian.
Que la vida le sonría.