Ruido y ataques ya comenzaron

Monterrey /

Falta un año para las campañas y casi año y medio para ir a votar, pero en Nuevo León parece que ya nadie está esperando el silbatazo inicial.

Sabemos que en este país cada día se hace política en todos los niveles, es el ir y venir, y se entiende; el problema es que en el “arranque no oficial” quedó claro: los partidos no están construyendo propuestas destacadas, pero sí están calentando la contienda desde ahora.

El domingo invitamos a Cambios a los dirigentes de los cuatro partidos principales en el estado y la mesa se convirtió en un auténtico cuadrilátero.

Fue evidente que el PRI, PAN, Morena y Movimiento Ciudadano llegaron con el guión aprendido.

El PRI apostó por la narrativa de siempre: experiencia, gobernabilidad y el señalamiento directo a lo que llaman narcogobierno. Morena respondió que los excesos del pasado no deben olvidarse como la causa y siguió defendiendo que hoy van arriba en la preferencias.

El PAN intentó colocarse como el partido “prudente”, aunque su dirigente no pudo evadir con elocuencia la inminente alianza con el PRI o “con el que sea” para buscar la gubernatura.

Movimiento Ciudadano jugó a la nueva política, mientras esquiva señalamientos contra su dirigente por presunta extorsión y presume resultados.

Nada nuevo, salvo el nivel de intensidad que fue muy elevado, un tono acalorado.

Así las cosas, mientras se acumulan más de 17 perfiles moviéndose, midiéndose y sus equipos operando, nadie quiere llegar tarde a una carrera que oficialmente no ha empezado, pero que en los hechos ya arrancó.

El famoso “pacto de civilidad” que les preguntamos si podrían concretar, suena bien en el papel. Todos dicen estar dispuestos, pero todos lo rompen en cuanto abren la boca. La contradicción es evidente: se pide respeto mientras se lanza el siguiente golpe.

Será por eso que, según cifras, en casi la mitad de los casos el ciudadano ni siquiera tiene interés en votar. No por apatía gratuita, sino por hartazgo. Porque el espectáculo se repite: acusaciones, guerra sucia disfrazada de debate y promesas recicladas.

La política en Nuevo León recurre una vez más a un recurso básico: ruido antes que contenido. Estrategia antes que fondo.

Falta un año, sí. Pero el tono ya está marcado.

Lo deseable es que las cosas cambien de aquí a las campañas, si no viviremos unas campañas para el olvido.

Que la vida le sonría.


  • Víctor Martínez Lucio
  • Periodista, Director Editorial de Multimedios-Milenio en Monterrey. Conductor en Milenio Televisión, creador del Pulso, espacio de comentario político desde hace una década. Articulista en Milenio Diario y Conductor de Cambios cada domingo. Amo las cosas sencillas, la música y el arte, dar clases, ayudar a las personas, aprender todos los días, ser Rayado, ser líder y factor de cambio. La vida es de momentos y se acomoda sola.
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