Rafael Caro Quintero tiene más de un año y siete meses en Estados Unidos, luego de que fuera enviado por autoridades mexicanas en febrero de 2025 a aquel país, como parte de un operativo de seguridad nacional sin precedentes. A simple vista, parece que el tiempo y su encarcelamiento ha cobrado factura al también llamado Narco de Narcos.
Este miércoles 14 de octubre, el capo estuvo presente en una nueva audiencia como parte de su proceso en la Corte Federal de Brooklyn, Nueva York, y aquí te contamos cómo fue percibido.
Caro Quintero, disminuido
El periodista Arturo Ángel reportó para MILENIO que Caro Quintero presenció toda la sesión, que duró cerca de 35 minutos, como parte del protocolo obligatorio de este tipo de comparecencias.
El fundador del Cártel de Guadalajara vestía el uniforme color caqui que llevan todos los internos recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
A diferencia de otras ocasiones, refirió el periodista, Caro Quintero se vio disminuido, pues mostró ciertas dificultades para caminar y arrastraba una de sus piernas.
Además, también distinto a como ha ocurrido en el pasado, no intercambió mayores palabras ni saludos con su equipo de defensa, más allá de seguir las instrucciones del traductor.
La jefa del equipo de defensa, Elizabeth Macedonio, no hizo referencia ante la Corte a algún problema de salud, aunque dijo —sin entrar en detalles— que siguen revisando ciertas condiciones del alojamiento en el que se encuentra el capo en la prisión.
Caro Quintero, en aislamiento
En agosto de 2025, la defensa de Caro Quintero solicitó formalmente al juez al frente de su caso que se le retiren las medidas carcelarias que lo mantienen incomunicado casi por completo.
Sin embargo, el caso ha avanzado y el capo ha seguido con las medidas carcelarias de confinamiento solitario bajo las Medidas Administrativas Especiales (SAMs) en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, en Nueva York.
Mark DeMarco, abogado de oficio al frente de la defensa de Caro Quintero, advirtió desde entonces que el confinamiento podría implicar riesgos.
“Lo señalado por el gobierno en la acusación, memorándum de detención y las SAMs perpetúan los mitos y leyendas que han rodeado al señor Quintero por años (…) los riesgos por un confinamiento solitario tan extremo, para su bienestar y por su cordura, son terribles”, indicó DeMarco en una carta.
El abogado narró cómo era la vida en prisión del Narco de Narcos y explicó que estaba confinado a una pequeña celda sin ventanas.
De lunes a viernes estaba solo durante 23 horas al día, mientras que los fines de semana era confinado las 24 horas y no se le permitía realizar ningún ejercicio.
“Sus comidas son entregadas por una rendija en la puerta, y come solo. La luz siempre está encendida. Con un aire acondicionado errático, muchas veces carece de ropa suficiente o sábanas para evitar el frío. Excepto por visitas de su equipo legal, el señor Quintero está completamente aislado”, relató el abogado.
Con información de Arturo Ángel y Ángel Hernández.
ROA