La madrugada del 18 de julio todo se conjugó para la tragedia de Melany, una niña turista regiomontana en Playa Miramar de Ciudad Madero, secuestrada y asesinada
Esa madrugada, Efraín Torres Fuantos se encontraba en su domicilio drogado tras haber fumado marihuana, esto declaró el propio acusado y fue revelado en la rueda de prensa de esta mañana ofrecida por Procurador de Tamaulipas.
Torres Fuantos salió de su vivienda, en la colonia Miramar 2 y se dirigió a un vulnerable centro habitacional, se introdujo al número 306 del fraccionamiento que había sido rentado un día antes por la familia Gómez Ramón y otras familias, originario de Juárez Nuevo León.
Son entre las tres y cuatro de la mañana.
Todos estaban dormidos, los 10 adultos, dos jóvenes y siete menores de edad, incluyendo Melany; pero nadie percibió la presencia de "El Loco", supuesto apodo del allanador que aprovechó para levantar a la menor.
La llevó dormida en sus brazos varias cuadras e ingresó a los terrenos de la Primera Zona Naval, que circula parte de la colonia, ingresó al predio por un hueco que tenía la barda y se dirigió hasta una zona enmontada, relata el procurador.
"Ya estando en ese lugar, la niña despertó llorando, por lo que le tapó la boca para que no gritara y abuso sexualmente de ella - dijo el titular de la Procuraduría de Justicia del Estado - luego se quedó dormido a lado de la menor, despertando al amanecer, percantándose que la niña estaba muerta, llevándola a un lugar cercano donde la cubrió con vegetación".
A unas cuadras del sitio propiedad de la Marina, en el 306 del fraccionamiento la familia despertó y descubrió que la niña no estaba y salió a buscarla; llamó a las fuerzas del orden que tardaron más de una hora en llegar, y se inició la búsqueda que tardó más de 36 horas, hasta las 15:45 del sábado 19, cuando fue encontrada.