La mañana del 25 de junio, un hombre identificado como Miguel 'N', de 35 años de edad, se atrincheró al interior de un domicilio en el municipio de Tecámac, Estado de México, y tomó como rehenes a varios miembros de su familia.
De acuerdo con los reportes iniciales, la retención de sus familiares ocurrió luego de que se solicitara el apoyo de un centro de rehabilitación para internar a Miguel 'N' y brindarle un tratamiento para su presunta adicción a sustancias.
Durante las primeras horas, más de un centenar de agentes municipales, estatales y federales acudieron a las inmediaciones del domicilio, ubicado en la colonia Los Héroes Sexta Sección, para resguardar el área y negociar la liberación de las y los rehenes, entre quienes hay menores de edad.
¿La toma de rehenes es considerada un delito?
En México, la toma de rehenes está considerada como un acto de privación de la libertad sancionado por la Ley General para Prevenir y Sancionar los Delitos en Materia de Secuestro.
Dicha norma establece que "detener en calidad de rehén a una persona y amenazar con causarle daño para obligar a sus familiares o a un particular a que realice o deje de realizar un acto cualquiera" es una conducta sancionable con cárcel.
Acorde con datos obtenidos por el periodista Juan Camacho, de MILENIO, Miguel 'N' retuvo a su familia mientras estaba aparentemente armado.
Declaraciones de Samuel Campos, director del centro de rehabilitación que fue solicitado para intervenir en la negociación, sugieren que Miguel 'N' habría utilizado un arma corta y un arma larga para mantener retenidos a sus familiares.
"Está superintoxicado, tiene un arma corta y un arma larga. Dice que sí se va a entregar, pero al último cambia de opinión, defiende su vicio y está dispuesto a matarse", aseguró el director del centro de atención para las adicciones.
¿Con cuántos años de cárcel se castiga la toma de rehenes?
Según lo estipulado por la Ley para Prevenir el Secuestro, la persona que detenga en calidad de rehén a otra puede recibir una sentencia de entre 40 y 80 años de prisión, así como entre mil y cuatro mil días de multa.
Las penas relacionadas con este acto pueden agravarse y alcanzar hasta 90 años de prisión cuando la víctima sea menor de edad, o bien, mayor de 60 años.
De igual forma, la ley contempla como agravante el hecho de que las personas responsables tengan vínculos de parentesco, amistad, gratitud, confianza o relación laboral con las víctimas. Cuando se acredita este supuesto, las condenas pueden ir desde los 50 hasta los 100 años de prisión.
BM.