El embajador de los Estados Unidos en México, Ronald Johnson, presumió el arresto de Manuel González Carrizales, El Cherrys, presunto operador del Cártel del Golfo.
Cabe señalar que El Cherrys fue detenido en la comunidad de El Anhelo, en Reynosa, Tamaulipas, el lunes 9 de marzo.
¿Qué dijo Ronald Johnson?
El embajador estadunidense resaltó que esta detención fue resultado de la cooperación y el intercambio de inteligencia entre México y su país.
En sus redes sociales, el diplomático resaltó que el arresto, llevado a cabo por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR), debilitó la estructura criminal del Cártel del Golfo, en específico a la célula de Los Metros, a la que pertenecía González Carrizales.
“La detención, por parte de autoridades mexicanas (SSPC y FGR) de González Carrizales, El Cherrys, vinculado al Cártel del Golfo, representa un golpe significativo a las operaciones de este grupo en Reynosa. Este es otro ejemplo de cómo la cooperación estrecha y el intercambio de información garantizan que los criminales rindan cuentas y no tengan dónde esconderse”, dijo Johnson
Por otro lado, el embajador de los Estados Unidos aseguró que este arresto no será el último logro del combate conjunto a las organizaciones criminales que operan al norte y sur del Río Bravo.
“Bajo el liderazgo de Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, los Estados Unidos y México seguirán dando resultados que fortalecen la seguridad de nuestras dos naciones”, concluyó Johnson.
¿Qué se sabe de El Cherrys?
Las autoridades mexicanas identificaron a El Cherrys como el presunto responsable de diversas agresiones en la zona fronteriza de Reynosa, particularmente a través del uso de drones, así como de bloqueos carreteros en la zona.
Hasta el momento no hay información de que Washington solicite su extradición.
Historia del Cártel del Golfo
El Cártel del Golfo forma parte de la lista de organizaciones terroristas extranjeras designadas en febrero de 2025 por la administración de Donald Trump, junto al Cártel Jalisco Nueva Generación, el de Sinaloa, el del Noreste, La Familia Michoacana y los Cárteles Unidos.
De acuerdo con un artículo de Insight Crime, este grupo criminal es uno de los más antiguos de México; sus orígenes se remontan a 1984, cuando Juan García Ábrego heredó el negocio de su tío en la distribución de mariguana y cocaína. En aquel entonces, en cantidades pequeñas.
No obstante, más tarde, García se abrió paso en la nación colombiana negociando con el Cártel de Cali, el cual buscaba nuevas rutas para traficar droga hacia Estados Unidos.
El narcotraficante asumió el encargo de trasladar cocaína a través de la frontera de México, lo que le dejaría hasta la mitad de las ganancias; sin embargo, con su extradición a Estados Unidos en 1996, el cártel quedó en manos de una nueva figura: la de Osiel Cárdenas Guillén.
Con una oferta de salario al triple, Cárdenas Guillén reclutó a 31 soldados mexicanos como agentes de seguridad. Su estrategia apuntaba a la experiencia que estos tenían en el uso de armas y su capacidad de despliegue en distintos entornos.
En 2003 fue capturado; sin embargo, dejó a Los Zetas como un legado que sería más tarde el protagonista del mayor aumento de violencia durante una de las guerras criminales más fuertes del país.
RM