El cierre del ducto Salamanca-Guadalajara desde septiembre por una estrategia anti huachicol de Pemex está pegando a la forma de abasto de gasolina en Jalisco, más no al suministro. El combustible ya no llega por ducto a la Terminal Satélite de Zapopan y ahora debe ser trasladado por carretera y en pipas.
De acuerdo con una investigación de MILENIO, la Terminal de Almacenamiento y Despacho de Pemex en Zapopan, que abastece a más de 220 gasolineras del municipio y del norte del Área Metropolitana de Guadalajara, recibía gasolina principalmente por el ducto Tula-Salamanca.
Ese ducto fue cerrado como parte de una medida para frenar la ordeña. Fuentes federales confirmaron a MILENIO que el ducto Tula-Salamanca es el más afectado por robo de hidrocarburo y que la estrategia estaría vigente hasta noviembre. La medida ya se había aplicado en 2019, pero ahora incluye el desvío de pipas que antes cargaban en Zapopan hacia Irapuato.
Esto significa que la gasolina que consume Zapopan ya no llega de forma directa y continua por ducto. Ahora debe recorrer por carretera desde Hidalgo hasta llegar a Jalisco en autotanques. El cambio implica tiempos de traslado, tráfico, riesgos en carretera y capacidad limitada de descarga.
Para Jalisco, el suministro no ha sido un problema, hasta ahora, la estrategia no habría generado un impacto en el tránsito de pipas que abastecen a las gasolineras.
En Guanajuato, se contabilizaron 300 pipas al día en espera de combustible en las inmediaciones de Irapuato, en la carretera federal 45. Los operadores reportan esperas de 12 a 24 horas para cargar, lo que reduce a la mitad los viajes que pueden hacer a la semana.
Se pidió la postura de Pemex sobre el cierre del ducto, pero tras una semana no hubo respuesta; sin embargo, no desmintió la investigación. Pemex modificó en Irapuato la atención a pipas para evitar filas sobre la carretera federal 45. Ahora los operadores entregan documentos y esperan en pensiones hasta que los llaman por bloques de cinco unidades, con operación las 24 horas. Aun así, la concentración de unidades genera congestionamiento y riesgo vial en la zona.
Para Jalisco, el impacto es que el abasto que antes era por ducto hoy depende de cuántas pipas logren llegar a Zapopan y descargar a tiempo, hasta el momento, las autoridades en Jalisco no han proporcionado información oficial.
Este lunes, MILENIO publicó el alza en las investigaciones abiertas por este delito en la FGR. Entre 2024 y 2026, se iniciaron mil 214, periodo en el que reportó la localización de más de 5.5 millones de litros de hidrocarburo. El dato más crítico es 2026, pues en siete meses acumuló 492 carpetas y 661 tomas clandestinas, cifras que superan lo registrado en 2024 y 2025.
SRN