Miguel Ángel Treviño Morales, ex líder de la red criminal mexicana de Los Zetas, promovió a través de sus abogados una solicitud de certificado que le permita elevar su queja por las condiciones de confinamiento en las que se encuentra en los Estados Unidos, hasta una corte de apelaciones.
El Z-40, alias con el que se le conocía dentro de Los Zetas, promovió una moción para un certificado de apelación que le permita apelar las Medidas Administrativas Especiales (SAMs, por sus siglas en inglés), bajo las que se encuentra en la prisión de Virginia, a la espera de su juicio por narcotráfico.
La solicitud del mexicano viene luego de que el 1 de mayo el juez al frente de su caso, Trevor McFadden, decidiera rechazar sus peticiones anteriores, en las que exigía condiciones carcelarias menos estrictas bajo el argumento de que su proceso legal podría tardar mucho tiempo en llegar a juicio y que las medidas son violatorias de derechos humanos.
Entre otras cosas, Treviño se encuentra en confinamiento solitario, lo que impide que pueda tener contacto con otros reos e incluso pueda recibir visitas de familiares, de hecho, los encuentros con sus abogados también tienen cierto nivel de restricción.
“El señor Miguel Ángel Treviño Morales argumentó que la imposición unilateral de las medidas administrativas por parte del gobierno es inconstitucional en varios aspectos, incluyendo el hecho de que son punitivas en su naturaleza, están basadas en una preocupación especulativa por un comportamiento criminal futuro mientras está detenido, excede los términos escritos de las SAMs y de las sanciones administrativas internas del centro de detención", explicó la defensa de Treviño.
Además, la defensa legal acusa que le ha sido negada una asistencia efectiva y un proceso debido, argumentando que las medidas son innecesariamente excesivas y fallan en ofrecer alguna alternativa razonable de comunicación con la familia del señor Treviño Morales, además de que le obstaculizan librarse de los efectos dañinos injustificados del confinamiento solitario.
William Purpura y Michael McCrum, abogados de Treviño y quienes firman el documento, explican que otro motivo por el cual deberían otorgarse medidas menos severas para su cliente es que se prevé que su enjuiciamiento, derivado de que la fiscalía estadunidense no ha buscado un acercamiento para un acuerdo de culpabilidad, no ocurra en un futuro previsible.
“Como lo sabe esta corte, la detención preventiva anticipada en este caso es extraordinariamente extensa dada la amplitud de la evidencia que aún está siendo producida por el gobierno”, señaló la moción.
EU mantiene su postura
Durante sus audiencias previas ante la corte, la fiscalía estadunidense asegura que hay al menos 4.9 millones de documentos que forman parte de la evidencia que se agolpa en contra de Treviño Morales, quien enfrenta varios cargos por tráfico de cocaína y mariguana, crimen organizado, posesión de arma de fuego y lavado de dinero junto con su hermano Omar, El Z-42.
Washington busca demostrar durante un juicio que, al menos entre 2003 y 2025, los hermanos formaron parte de la cúpula de Los Zetas, la red criminal que surgió en los años dos mil como brazo armado del Cártel del Golfo y que eventualmente se independizó.
La narrativa del gobierno estadunidense apunta a que Miguel Ángel fue el líder máximo de Los Zetas entre octubre de 2012 y julio de 2013, cuando fue arrestado, y que su hermano Omar lo reemplazó hasta marzo de 2015, cuando también fue detenido.
AG