El Z-42, uno de los máximos líderes del cártel de Los Zetas, habría amenazado a un funcionario de prisiones de los Estados Unidos, de acuerdo con la fiscalía de ese país, instancia que busca que el mexicano se mantenga en una prisión en Pensilvania bajo medidas restrictivas de confinamiento, debido a su perfil criminal.
Omar Treviño Morales ha sido señalado en un memorándum de la fiscalía estadunidense por haber amenazado directamente a un alguacil del Centro de Detención para Adultos de Alexandria (ADC), en Virginia, Estados Unidos, el 2 de noviembre de 2025, mientras se encontraba en detención provisional a la espera de su juicio.
“El acusado amenazó a un guardia en la instalación local en la que se encontraba previamente, el ADC, y ahora argumenta que las condiciones que él ismo creó (la transferencia al FCI de Lewisburg (Pensilvania), violan su derecho en la Sexta Enmienda a una asistencia efectiva para su defensa, debido a la distancia entre el FCI Lewisburg y los hogares de sus abogados y por las condiciones para las visitas en el FCI de Lewisburg”, acusa Washington.
Omar Treviño Morales, señalado por haber liderado a la hiperviolenta organización criminal de Los Zetas, es identificado como el segundo al mando dentro de la organización criminal sólo por debajo de su hermano Miguel Ángel, junto con quien fue transferido el 27 de febrero de 2025 desde México para enfrentar cargos por crimen organizado, lavado de dinero, posesión de armas de fuego y tráfico de mariguana y cocaína en la corte federal de Washington, Estados Unidos.
Así fue la amenaza de 'El Z-42'
En un inicio los hermanos fueron encarcelados en la misma prisión en Warsaw, Virginia, sin embargo, en abril el Departamento de Justicia (DOJ) solicitó al Servicio de Marshals de los Estados Unidos (USMS) que impusiera a ambos las Medidas Administrativas Especiales (SAMs), que restringen su contacto con el exterior y sus visitas, debido a su peligrosidad.
Por ello, El Z-42 fue trasladado al Centro Metropolitano de detención de Brooklyn, en Nueva York, el mismo mes.
Entonces la defensa de Omar Treviño solicitó que fuera reacomodado en una prisión local, cerca a la corte donde está su caso y cerca de las oficinas de sus abogados, que se encuentran en Washington, DC, Baltimore, Virginia y Charlottesville, Virginia, por lo que el 16 de julio de 2025 se lo llevaron al ADC de Virginia, donde el 2 de noviembre de 2025 amenazó directamente a un guardia.
De acuerdo con un reporte emitido por el ADC de Alexandria, "el acusado dijo a un oficial de la prisión en español que al oficial ‘le gustaban los perros doberman’ y que el acusado sabía ‘mucha información’ y que incluso podía encontrar la dirección del oficial”, señala el memorándum de la fiscalía estadunidense.
“El acusado dijo después que ‘le diera un mes y averiguaría todo’ sobre el oficial. El oficial entonces preguntó al acusado cómo encontraría esa información, y el acusado dijo que lideraba a 3 mil personas en México y que sabía cómo ‘moverse.’”
Acusan violación a defensa eficaz de 'El Z-42'
Los señalamientos de Treviño Morales como uno de los líderes de Los Zetas, la red criminal que surgió a inicios de los años 2000 como brazo armado del Cártel del Golfo y que eventualmente evolucionó hasta convertirse en un cártel independiente, llevó a que oficiales del ADC determinaran que no podían mantener en sus instalaciones al Z-42, por lo que el 18 de noviembre de 2025 los Marshals lo transfirieron al Instituto Federal Correccional (FCI) de Lewisburg, Pensilvania, a tres horas y media de la corte federal de Washington, conduciendo.
Su transferencia fue eventualmente impugnada por los abogados del Z-42, quienes se quejaron porque, además de las medidas restrictivas de confinamiento de su cliente, en la prisión de Lewisburg no se le permiten las visitas con contacto físico, solamente a través de una barrera de plexiglas con espacios para compartir documentos con sus defensores, y también vía remota, lo que ha dificultado la revisión de la evidencia que tiene la fiscalía en contra de su cliente, ante un eventual juicio.
La defensa del Z-42 también argumentó que la prisión está muy lejos de la corte y de las oficinas de los abogados, lo que en conjunto, estaría violando su derecho a una defensa eficaz.
Ante eso la fiscalía asegura que el acusado no ha demostrado de forma efectiva cómo la distancia y las condiciones de confinamiento han impedido una correcta preparación de su defensa legal e insistieron en que el aislamiento del Z-42 es necesario debido a que se deben de cumplir las medidas restrictivas de confinamiento que se le impusieron por su peligrosidad.
“Mientras es cierto que el FCI de Lewisburg actualmente no permite visitas con contacto, esa limitante es necesaria para salvaguardar la seguridad institucional: el FCI de Lewisburg no puede conducir actualmente visitas con contacto debido a las SAMs del acusado y a la limitada cantidad de funcionarios en las instalaciones”, concluye la fiscalía, que busca evitar que el juez del caso, Trevor McFadden, obligue al gobierno estadunidense a trasladar a Omar Treviño Morales a una prisión local en tanto se desarrolla su caso criminal.
ROA