La Catedral Metropolitana de Guadalajara desde temprano recibió a personas acudieron para ser ungidos por la ceniza.
Este Miércoles de Ceniza, miles de fieles en todo el mundo se congregan en los templos para la imposición, un rito milenario que marca oficialmente el inicio de la Cuaresma. Este periodo de 40 días de reflexión, penitencia y conversión sirve como preparación espiritual para la Semana Santa, que culminará con la celebración de la Pascua de Resurrección el próximo 5 de abril.
“Este miércoles como bien lo sabemos es el inicio de la cuaresma se empezó ya con la celebración de la misa a las 8 de la mañana, a partir de ahí la imposición de ceniza que se irá haciendo cada que se junten los fieles, las personas vienen y se junten en la parroquia y al momento de tener un número grandecito entonces se les empieza a imponer la ceniza.”, comentó un agente pastoral.
Los fieles católicos, admiten que este tiempo sirve para la reflexión y sobre todo para poder trabajar en una mejor versión como ser humano.
“Pues para mí es muy importante sentir que tengo dentro de mí en mi corazón a mi padre Dios, que es por el que estamos aquí, por el que vivimos, la verdad pues me da mucho gusto estar aquí , con los padres, mi san Juditas, yo la verdad soy muy católica y ahorita decidí tomar la ceniza.”, compartió María Teresa.
El mensaje principal de acuerdo a las autoridades de la iglesia es un llamado a la humildad y la conversión y al ungir la frente de los fieles se menciona "Recuerda que polvo eres y en el polvo te convertirás" o "Arrepiéntete y cree en el Evangelio".
¿Qué significa la cruz de ceniza?
La ceniza utilizada en esta jornada tiene un origen simbólico: se obtiene de la quema de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Este ciclo representa la transición de la gloria (la entrada de Jesús a Jerusalén) a la humildad y el arrepentimiento. Es así como se da el inicio formal de la cuaresma.
De acuerdo con la Arquidiócesis Primada de México, la imposición de la ceniza “no es un gesto puramente exterior”, sino un signo del corazón penitente que abre el camino hacia la Pascua.
“Tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios”, comparte la institución.
Este signo austero proviene de los antiguos ritos penitenciales, cuando los pecadores convertidos se cubrían con ceniza como señal pública de arrepentimiento. Hoy, la Iglesia conserva este gesto como símbolo de conversión interior.
SRN