Daniela Parra denunció que fue víctima de femicidio por su expareja identificada como Kevin 'N', a mediados de mayo de 2025 en Toluca, Estado de México.
El ataque le dejó lesiones graves en cuello, barbilla y oreja, lo que provocó que permaneciera varios días hospitalizada. Actualmente enfrenta secuelas derivadas de las heridas que sufrió y pide justicia por lo sucedido.
En MILENIO te contamos qué se sabe sobre el caso y el proceso jurídico que actualmente enfrenta la joven tras un año de la agresión perpetuada.
¿Cómo fue la agresión?
La mujer denunció a través de un video em redes sociales que había sido víctima de feminicidio por su expareja en un evento ocurrido el 16 de mayo del año pasado.
Relata que fue citada por su agresor en el Hotel Picazo a las 14:30, donde él habría llegado primero al lugar y que ambos habrían entrado a la habitación 139.
"Una vez entrando a la habitación, nos bañamos porque ibamos a salir a comer algo", cuentó Daniela Parra.
Señaló que después de estar platicando un rato, su agresor se le acercó, agarrándola por detrás, mientras le decía lo bonito que tenía la cara y el cuello. Posterior, le preguntó a la víctima si ambos siempre iban a estar juntos, a lo que ella contestó que sí.
"Y me dijo, 'perdóname por lo que te voy a hacer'... me cortó todo el cuello", dijo entre lagrimas.
La víctima contó que le suplicaba a su expareja que ya no le cortara el cuello, mientras él solo se burlaba de ella.
"Bailaba... y yo le decía que ya no lo hiciera", continúa.
Después del primer ataque, Daniela fue aventada a la cama y el hombre se colocó encima de ella para ahorcarla. Durante esta lucha le dio cachetadas mientras ella suplicaba y rogaba por su vida.
"Yo trataba de taparme la herida con una almohada, pero a cada rato él me jaloneaba o yo me destapaba", relató.
En la agresión, Daniela perdió mucha sangre derivado de la herida en su cuerpo, y pese a esto, ella lo abrazó a su agresor con el fin de tranquilizarlo. Sin embargo, este también se cortó el cuello y la abrazó mientras le pedía que se recostaran en la cama.
"Que ya faltaba poquito, me decía".
¿Cómo fue su escape?
Ese día, Daniela vestía con una falda color café, una blusa strapples blanca y un par de botas del mismo color acompañado de una bolsa negra.
"Se me vino a la mente cuando vi la bota, la jalaba con mi pie", dijo la víctima.
Cuando había acercado el calzado lo suficiente a ella, con este pudo noquear a su agresor, lo que provocó que el hombre se golpeara con la esquina de la cama, dejándolo tirado en el charco de sangre que se había hecho por la herida de ella.
Tras el hecho, la víctima intentó quitar el seguro de la puerta y en cuanto logró abrirla, se encontró con un trabajador del hotel quien le preguntó sobre lo que había pasado.
"Yo le decía con señas que yo no podía hablar. Le hacía señas que entrara a la recamara para que lo ayudara, que él se corto a vena", señaló.
La víctima bajó las escaleras y se reunió con su amiga, quien ya la esperaba en la planta baja dentro de una camioneta. Al ver el estado Daniela, la mujer se espantó y empezó a llorar.
Fue trasladada a la Cruz Roja, sin embargo, la mujer relata que no la quisieron atender, por lo que fue llevada en ambulancia al Hospital San Juan, en donde espero media hora a ser atendida.
En el transcurso de la espera, Daniela sufrió un paro cardíaco y cuenta que no recuerda, a partir de ese momento, qué fue lo que pasó.
"Estuve en total 15 días, 14 en terapia intensiva y uno en piso. Me tenían amarrada porque estaba a la defensiva. Se me acercaban personas y yo todavía estaba muy agresiva. Yo tenía miedo", relató.
Daniela señala que previó a su agresión, ya había sido víctima de maltratados por parte de su expareja. Los ataques iban desde golpes, patadas, invasión de la privacidad a su teléfono, privación económica y alimenticia y jalones de cabello.
¿Qué pasó con su caso?
Daniela Parra exige que se reclasifique su caso, pues este esta clasificado bajo el delito de "lesiones segundas". Asimismo, pide que las autoridades hagan su trabajo y que "no se pongan del lado de los agresores".
Por otra parte, denunció que la abogada que llevaba su expediente le daba largas y no era clara en sus explicaciones con respecto de los procedimientos jurídicos.
"Llegaron a ofrecerme 50 mil pesos para que yo le diera el perdón, pero yo no los quise aceptar", dijo.
Posterior a la oferta, la víctima se enteró que su agresor fue puesto en libertad por haber pagado una fianza de 30 mil pesos y tras ello, también supo que el involucrado estaba siendo demandado por violación para evitar que saliera de la cárcel.
Daniela señaló que no hay ninguna carpeta por los daños que sufrió y que incluso cuando preguntó por su carpeta, esta había desaparecido.
"Hasta la fecha no he sabido nada (...) me estaban ofreciendo un pago por 200 mil pesos para los daños. Me dijeron que si yo aceptaba ese pago, que de todos modos él iba a salir", dijo.
Tras lo sucedido, la víctima cuenta que las secuelas del ataque involucran episodios de ansiedad, consumo de medicamento, cambios de personalidad y un miedo a salir sola, además de pesadillas. Ella denunció que no cuenta con seguridad, pues si su agresor llegara a salir, este sabe dónde reside.
"Tengo miedo de que termine lo que empezó".
Señaló que su caso aun no tiene justicia pese a que ya se cumplió un año de lo sucedido.
"A lo mejor las autoridades han de querer que me pase algo más o termine lo que empezó para que solo así puedan reclasificar", denunció.
LJ