La academia Más Preparación, antes conocida como Preparación IPN, inició como un proyecto para brindar asesorías a jóvenes que buscaban obtener un lugar en una de las universidades más reconocidas del país. Sin embargo, en poco tiempo se convirtió en una red de abusos y estafas que alcanzó notoriedad tras la captura de su principal directivo.
Édgar 'N', profesor de Matemáticas y egresado de la ingeniería en Sistemas Computacionales, fue detenido el pasado 25 de agosto por agentes de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de la Ciudad de México, debido a su aparente participación en un fraude relacionado con los exámenes de admisión a licenciaturas que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aplicó entre mayo y junio de 2026.
David Alejandro 'N', profesor de Estadística igualmente investigado por su relación con el esquema, fue aprehendido por autoridades capitalinas en esa misma fecha.
Aunque las trampas incentivadas por Más Preparación atrajeron la atención a nivel nacional a raíz del proceso para ingresar a la UNAM, Miriam Flores García, excolaboradora de Édgar 'N' y David 'N', aseguró en entrevista con MILENIO que las conductas ilícitas en la academia se remontan a principios de la década pasada, cuando el proyecto comenzó a ganar popularidad entre la comunidad estudiantil.
¿Cómo inició la academia que dirigía Édgar 'N'?
Miriam y Édgar se conocieron cuando ambos cursaban la preparatoria y compartían la aspiración de tener una carrera universitaria. Ambos destacaban en su escuela por sus altos promedios y, en 2009, el trato que habían mantenido como amigos evolucionó a un noviazgo.
En 2011, Édgar se inscribió como aspirante a la Escuela Superior de Cómputo (ESCOM) del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Cuando acudió a presentar su examen de admisión, tanto él como Miriam notaron la angustia que prevalecía entre las y los jóvenes que participaban en el proceso, por lo que ella le propuso iniciar un proyecto de enseñanza.
"Empezamos este proyecto con la esperanza de poder acercar a más personas a la educación superior, para aquellos que intentaban obtener un lugar y era muy complicado", comentó Miriam en entrevista con MILENIO.
Los primeros meses de la academia se caracterizaron por una profunda austeridad, ya que no contaban con un espacio fijo para brindar asesorías. En 2012, tras haber cursado la licenciatura en Psicología, Miriam consiguió un trabajo que permitió rentar un inmueble en el número 310 de la avenida Wilfrido Massieu, en la alcaldía Gustavo A. Madero de la Ciudad de México, para que Édgar, sus amigos y ella dieran clases.
La experiencia de Miriam en los procesos de aprendizaje y la habilidad de Édgar para compartir sus conocimientos en ciencias duras permitieron que el proyecto, bajo el nombre Preparación IPN, prosperara en poco tiempo.
"Comenzamos a crecer de una manera exponencial debido a que usábamos una metodología divertida que implementamos juntos. Yo colaboré en la creación de los materiales dado que yo era psicopedagoga".
Sin embargo, la popularidad que alcanzó la academia provocó múltiples problemas de liderazgo.
"Édgar comenzó a ser muy soberbio y cruel, ofendía a nuestros colaboradores, los insultaba y los trataba mal", recuerda Miriam sobre los malos tratos hacia quienes trabajaron en la academia, quienes en su mayoría han sido estudiantes de universidad.
Ella, por otro lado, solía defender a quienes integraban su equipo, pues se mantenía en la postura de que su esfuerzo era fundamental para el éxito del proyecto. Tal situación, según su testimonio, provocó en Édgar un profundo resentimiento.
Robo de exámenes: la "fórmula de éxito" de la academia bajo el mando de Édgar 'N'
Uno de los hechos que mayor discrepancia provocó entre ambos ocurrió en 2015, cuando Édgar compró, vía internet, un paquete de lentes con videocámaras integradas para grabar los exámenes del IPN.
"Los repartía a jóvenes que eran instructores y cobraban dinero para suplantar la identidad de otros chavos, se registraban como si fueran aspirantes, pero sólo se metían para robarse los reactivos del examen", reveló Miriam a MILENIO.
Al enterarse de la situación, Miriam y un grupo de colaboradores manifestaron su desacuerdo, lo que provocó que eventualmente fueran expulsados de la empresa sin ningún tipo de compensación económica.
De acuerdo con el testimonio de la cofundadora de Preparación IPN, Édgar decidió cambiar el nombre de la academia a Más Preparación luego de que autoridades de la institución educativa iniciaran un proceso legal en su contra debido a las sospechas sobre el robo de exámenes.
"¿Cuál era su fórmula de éxito? Por un lado, el método innovador que había creado conmigo; por el otro, el hecho de que ya se había robado los exámenes y básicamente tenía todas las respuestas, sólo se dedicaba a orientar las materias para resolver el examen [...] Por eso tenía un alto índice de aprobación de sus alumnos en comparación con otros cursos".
Durante la conversación con este medio, Miriam aseguró haber conocido testimonios de múltiples personas a quienes Édgar 'N' presuntamente les pagaba para que hicieran los exámenes por los aspirantes.
Favores sexuales y abusos: la otra cara de Más Preparación
Después de que Miriam dejó de colaborar en el proyecto, múltiples colaboradores se acercaron a ella, gracias al respaldo que les había manifestado en años anteriores, para señalar los abusos que seguían ocurriendo dentro de la empresa.
"Había situaciones de discriminación, abusos de autoridad y casos de menores de edad a quienes estas personas les pedían favores sexuales para hacer el examen por ellos. Hubo jóvenes y señoritas que sufrían acoso sexual pero siempre tuvieron miedo de hablar por el poder económico y la influencia que tenían estas personas", expresó Miriam.
Uno de los integrantes de Más Preparación presuntamente involucrado en este tipo de denuncias fue, precisamente, David Alejandro 'N'. De acuerdo con Miriam, hubo episodios en los que realizó insinuaciones sexuales a sus alumnos e incluso los esperaba en la puerta cuando iban al baño.
Por otro lado, los malos tratos hacia las y los colaboradores de Édgar 'N' no sólo se manifestaban en actos de acoso laboral y sexual, sino también en falta de pagos y la ausencia de prestaciones.
"No les daba seguro social, los tenía trabajando horas extra. La mayoría de nuestros colaboradores, o casi todos, eran estudiantes del IPN o de la UNAM y les paga en efectivo. No los tiene asegurados y no les da prestaciones laborales para evadir impuestos y sus obligaciones como patrón", añadió Miriam.
Hacia el final de la conversación, Miriam lamentó que el afán por obtener beneficios personales a costa de métodos deshonestos hiciera que la academia se desviara de su objetivo inicial y se convirtiera en una red de múltiples violencias que afectan a las y los jóvenes.
"Este proyecto realmente se fundó con el objetivo de que la educación pudiera transformar nuestra vida y a nuestro país, es la base de todo. Pero también requiere del compromiso y el esfuerzo de cada uno de nosotros y es triste que se presten este tipo de empresas a situaciones que manchan el verdadero origen de lo que fue el proyecto", sentenció Flores García.
BM.