Al cierre de 2025, 95 mil 520 elementos de la Guardia Nacional ya contaban con el Certificado Único Policial (CUP), un requisito clave para el ejercicio legal de funciones de seguridad pública, uso de la fuerza, portación de armas y labores de investigación.
La cifra adquiere un peso operativo mayor tras la reforma legal que incorporó formalmente a la corporación como fuerza armada permanente del Estado mexicano.
Registros oficiales refieren que el estado de fuerza total de la Guardia Nacional es de alrededor de 130 mil elementos hacia diciembre de 2025.
Con esa base, la Guardia Nacional informó vía transparencia que existen 95 mil 520 elementos certificados, con corte a noviembre de 2025, lo que representa 73.5 por ciento del total, es decir, casi tres de cada cuatro integrantes ya estaban plenamente acreditados al momento en que la corporación pasó a integrarse orgánicamente al aparato militar.
Por primera vez, la certificación policial, concebida originalmente para corporaciones civiles, pasa a ser un componente estructural de una fuerza armada.
Transición a la Defensa
El paso de la Guardia Nacional a la Defensa quedó formalizado el 15 de diciembre de 2025, cuando se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto que reformó de manera integral el Reglamento Interior de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Con ello, la Guardia Nacional dejó de ser una figura secundaria adscrita administrativamente y pasó a ocupar un lugar orgánico pleno dentro de la estructura normativa de la Defensa.
¿Cuáles son las nuevas prioridades institucionales?
Apenas este 1 de febrero, la Guardia Nacional cambió de mando, al asumir el cargo Guillermo Briseño Lobera. En entrevista con MILENIO, el general de División de Guardia Nacional de Estado Mayor afirmó que su prioridad al frente de la Guardia Nacional es consolidar una institución más sólida, profesional y cercana a la ciudadanía.
La corporación, creada en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, se ha convertido en la cara más próxima con la ciudadanía, pues no solo combate a las bandas criminales, sino que también brinda seguridad de carreteras y protección en instalaciones como aeropuertos y refinerías, vigilancia en zonas turísticas y resguarda patrimonio cultural y ecológico.
ksh