Areli Saraí Martínez y su hija Evolet, de ocho años de edad, fueron encontradas sin vida al interior de una vivienda en Oaxaca, caso que familiares y colectivos señalan como un posible doble feminicidio.
De acuerdo con Jaciel Vásquez, director de la Agencia Estatal de Investigación Criminal de Oaxaca, ambos cuerpos fueron localizados en avanzado estado de descomposición y abrazados dentro del domicilio donde vivían madre e hija.
La víctima era enfermera y originaria de Oaxaca. Durante la pandemia por covid-19, en 2021, fue trasladada al Hospital Civil de Oaxaca, donde, según sus familiares, enfrentó una sobrecarga laboral que deterioró severamente su salud emocional y física, ya que llegó a atender hasta 15 pacientes por turno.
Con el paso del tiempo, Areli desarrolló cuadros de ansiedad, depresión generalizada y síndrome de burnout, por lo que recibía tratamiento médico y consumía medicamentos antidepresivos. Posteriormente, dejó de trabajar tras un conflicto relacionado con la empresa en la que trabajaba y permanecía viviendo únicamente con su hija.
¿Qué dice la necropsia?
Según el presunto diagnóstico pericial dado a conocer por las autoridades, la enfermera habría muerto a causa de una sobredosis de antidepresivos que le habría provocado un infarto.
En el caso de la menor, la versión de las autoridades sostiene que consumió de manera accidental los medicamentos controlados y sufrió una muerte agonizante por asfixia.
No obstante, la familia rechazó públicamente dicha información y acusó que ambas fueron víctimas de un doble feminicidio.
Sonia Domínguez, Teófilo Martínez y Fernando Manuel, madre, padre y hermano de Areli, respectivamente, cuestionaron los resultados emitidos por el Servicio Médico Forense y señalaron que pudo haber una tercera persona involucrada en la muerte de ambas.
Los familiares reprocharon que la historia de Areli y Evolet haya sido reducida a una nota roja y exigieron que la verdad sea esclarecida.
Asimismo, demandaron a la Fiscalía General de Justicia (FGJ) de Oaxaca que el caso sea investigado bajo protocolos de feminicidio y con perspectiva de género.
La familia estuvo acompañada por integrantes del Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad (Consorcio Oaxaca), así como por familiares de otras víctimas de feminicidio en la entidad, quienes exigieron una investigación exhaustiva y transparente sobre lo ocurrido.
AG