“El sistema me falló”: la ficha de búsqueda que fue localizada en Santa Martha Acatitla

Itzel Ruiz fue reportada como desaparecida el 1 de octubre de 2024; un día después, su madre la halló vinculada a proceso y recluida en el penal femenil sin previa orden de aprehensión.

Itzel Ruiz, de 26 años, denunció irregularidades en su proceso judicial. | Foto: Jorge González
Ciudad de México /
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En octubre de 2025, Itzel Ruiz salió de su internado en el Hospital General de Troncoso rumbo a una audiencia en los Juzgados Penales de la Ciudad de México; poco tiempo antes, había sido denunciada por presuntamente acosar al hombre con el que salía, Alfredo ‘N’. Pidió permiso a los médicos encargados de ausentarse un par de horas para realizar el trámite y volver a servicio, pero una ficha de búsqueda con su nombre y fotografía sorprendió a todo el personal del hospital esa noche.

Horas después, se dio a conocer que Itzel no estaba desaparecida, fue aprehendida y trasladada al penal femenil de Santa Martha Acatitla por delitos contra la intimidad sexual, sin previa orden de aprehensión y en medio de un proceso judicial irregular.

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La historia comenzó en 2022, cuando Itzel y Alfredo ‘N’ se conocieron en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ambos eran estudiantes de la carrera de Médico Cirujano. En ese momento, Alfredo ‘N’, de aproximadamente 27 años, se encontraba en Coahuila realizando su internado, mientras que Itzel, de 22 años, tomaba clases en Ciudad Universitaria.

En entrevista para MILENIO, Itzel relató que ella conoció a Alfredo ‘N’ por medio de redes sociales y fue él quien realizó un primer acercamiento el día de su cumpleaños, al felicitarla y enviarle sushi a domicilio como regalo. A partir de ese momento, Alfredo ‘N’ e Itzel comenzaron una relación sentimental sin título, la cual mantuvieron hasta meses antes de que ella fuera detenida.

Un día antes de volver a Coahuila, Alfredo ‘N’ e Itzel volvieron a salir. En esa cita, él presuntamente le preguntó su opinión sobre las relaciones a distancia y le propuso mantener una mientras él regresaba a la Ciudad de México.

“Yo le dije que no quería una relación, que no me negaba a conocerlo, pero que a mí no me gustaban las relaciones a distancia. Entonces, quedamos en seguirnos conociendo, pero no íbamos a entablar nada serio”; detalló.

Durante meses, mantuvieron llamadas, videollamadas y mensajes constantes, como una pareja regular, y en ese tiempo, cuenta Itzel, él comenzó a tener un comportamiento que describió como posesivo: le pedía su ubicación si salía con amigos, le preguntaba constantemente con quién estaba y le repetía que iba a engañarlo con otras personas, hasta que iniciaron un acuerdo de exclusividad.

Los “antecedentes penales”

En julio de 2023, comenzaron a recabarse las posibles pruebas del proceso judicial que viviría Itzel un año y medio más tarde. Al continuar la relación con Alfredo ‘N’, cuenta que él empezó a sugerir que se grabaran manteniendo relaciones sexuales en hoteles y en su casa, a lo que ella se negó al inicio, pero que poco a poco fue accediendo ante su insistencia.

Sin embargo, la idea de tomar videos del momento no era solo para mantenerlos en su privacidad, sino que pretendía vender contenido sexual en la plataforma OnlyFans, propuesta a la que Itzel se negó nuevamente, de acuerdo con su relato.

“Yo le decía que no porque me sentía incómoda, pero me lo dijo tantas veces que acepté, aunque fuera solo para nosotros. Él siempre grababa con su celular. Y empezó a decirme que le gustaría que los videos fueran de mejor calidad y que vendiéramos contenido; pero le dije que no”, expresó.

Itzel cuenta que un día, desde su celular y con su correo electrónico, Alfredo ‘N’ abrió una cuenta en dicha plataforma a nombre de ambos, con el fin de compartir ahí el contenido íntimo de los dos, y la presionó para que ella se encargara de administrarla.

“Un día en su casa, desde mi teléfono, abrió la página de OnlyFans. De hecho, él me decía que yo era su conejita, entonces le puso a la página ‘bunny’; pero yo nunca la supe usar y, la verdad, no me interesaba. Él me decía que viera un tutorial de cómo usar OnlyFans, pero yo le pedía que mejor él se encargara de eso.
“Ya después yo perdí el acceso porque esa cuenta jamás se usó, sin embargo, quedó vinculada con mi correo electrónico y, de hecho, todavía luego me llegan correos de la plataforma”, describió.

Acusación de acoso y la orden de restricción rota

De acuerdo con el testimonio, entre 2022 y 2023, la relación entre Itzel y Alfredo ‘N’ transcurrió entre discusiones sobre presuntas infidelidades, relaciones sexuales con connotación violenta –incluso con una presunta violación de Alfredo ‘N’ hacia Itzel mientras se encontraba en estado de ebriedad– y codependencia por parte de ella, quien reconoció buscarlo constantemente para volver a estar juntos cada vez que se distanciaban.

Para ese momento, Alfredo ‘N’ había terminado una parte de su internado en Coahuila y fue trasladado a San Luis Potosí para completarlo, lugar desde el cual supuestamente le dijo a Itzel que sería más sencillo visitarla. Meses después, él volvió a la Ciudad de México.

Al mismo tiempo, Itzel comenzó a buscar a las exparejas de Alfredo ‘N’ luego de una plática con su entonces mejor amigo, quien le confesó que no era la primera a la que filmaba mientras tenían relaciones sexuales y que no estaba seguro de que todas las mujeres grabadas hubiesen dado su consentimiento para hacerlo. Al contactarlas, algunas le dijeron que Alfredo ‘N’ tenía el mismo comportamiento con ellas y que tuviera cuidado con él, aunque otras rechazaron hablar con Itzel y le pidieron mantenerlas al margen de su situación.

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Además, en sus redes sociales, Itzel publicó un testimonio explicando que encontró videos de otras mujeres en la computadora de Alfredo ‘N’ y denunció que ella era una de las tantas víctimas del estudiante de Medicina. Acto que, de acuerdo con el relato de Itzel, molestó a Alfredo ‘N’ al punto de denunciarla en el Ministerio Público de la alcaldía Venustiano Carranza por acoso y pedir una orden de restricción en su contra.

Itzel explicó que, debido a que Alfredo ‘N’ provenía de una familia de abogados, ella creyó que la orden era falsa y fue a su domicilio para pedirle explicaciones sobre el tema. Contó que, estando allí, comenzaron a discutir y ella rompió el documento.

A partir de ese momento, ellos cortaron comunicación y acordaron terminar el vínculo sentimental que tenían; pero Itzel relató que para ella fue complicado acatar el acuerdo y continuó buscando a Alfredo ‘N’, a su familia y exparejas cuando fue descubriendo que no era la única mujer con la que él salía mientras estaban juntos.

Canal de Telegram, el enlace a Santa Martha Acatitla

Debido a que Alfredo ‘N’ mantenía bloqueada a Itzel de redes sociales, ella creó cuentas falsas y compró diferentes chips de celular para escribirle: “Yo en ese entonces ya estaba muy mal emocionalmente, hasta había reprobado el semestre en la Facultad, y cometí el error de estarlo buscando”.

“Eso me afectó a mí porque me lo tomaron como acoso; yo sé que eso no estuvo bien, pero en esa llamada él me dijo: ‘Vende contenido de nosotros como siempre te lo pedí y ya, todo acabó’. Entonces yo, en mi desesperación por querer hablar con él, por querer estar con él, por mi apego, le mando un mensaje y le digo: ‘Sí, ya lo vendí’ y le mando un link de Telegram que yo hice supuestamente vendiendo contenido, pero nunca fue real, yo hice que él creyera que lo estaba haciendo”.

De acuerdo con el relato de Itzel, al entrar en el enlace de la red social, únicamente se encontraban fotografías íntimas suyas, ya que ella no poseía material donde ambos estuvieran juntos, por lo que le pidió a él que se lo compartiera.

Pero la respuesta que obtuvo fue una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CdMx) por presuntamente cometer delitos contra la intimidad sexual agravada y una acusación de Alfredo ‘N’ por supuestamente grabarlo sin su consentimiento mientras sostenían relaciones sexuales.

“Ya no hice nada porque tuvimos una audiencia en Santa Martha el 18 de diciembre del 2024, donde una jueza me explicó que no me podía acercar a él porque yo ya había roto una orden de restricción, y que si me acercaba, era un arresto de 36 horas. En ese momento, a mí me cayó el 20 de que las cosas eran en serio, pero yo no le dije nunca a mi familia.
“Después, fui a la Venustiano Carranza, donde levantó la denuncia, y un licenciado me dijo que no me preocupara, que el delito no iba a proceder y que yo podía estar tranquila. Me dijo: ‘No, no te preocupes, esto no va a judicializarse, todo va a estar bien’”, relató.
"No sales de la cárcel cuando tú quieres, sales cuando estás lista", dijo Itzel tras reflexionar sobre su detención. | Foto: Jorge González

Itzel limitó el contacto con Alfredo ‘N’ durante todo 2023. Inició su internado en el Hospital General de Troncoso en enero de 2024 y dedicó su atención por completo a su carrera; hasta que en septiembre recibió una notificación para presentarse a una nueva audiencia en los Juzgados Penales de la Ciudad de México.

“Ese día, pido permiso en el hospital para acudir a la audiencia y no le comenté a nadie nada, solo a mis amigos cercanos, de confianza. No llevaba abogado, me representó uno de oficio. Recuerdo que yo llegué primero y después me percaté de la presencia de Alfredo ‘N’ con su abogado y la MP. Y le mandé un mensaje a mi compañero de Troncoso para decirle que ellos se metieron a una sala a platicar y a mí no me dejaron entrar”.

La audiencia se llevó a cabo en otra sala y comenzó con la lectura de toda la carpeta de investigación –a la que MILENIO tuvo acceso–. En dicho encuentro, Alfredo ‘N’ acusó que sufrió acoso por parte de Itzel, la describió como “agresiva” y recordó que ella rompió la orden de restricción.

Además, advirtió que temía por su vida y su integridad, por lo que la jueza decidió vincularla a proceso y trasladarla a Santa Martha Acatitla con la prisión preventiva como medida cautelar, pese a que su defensa pidió considerar que era una resolución desmedida para el caso y que el presunto acoso se había detenido casi un año antes.

“Y la jueza dice: ‘En efecto, hay que vincular a Itzel a proceso. No sabemos si vendió o no el contenido íntimo, pero vamos a investigar’. Y la MP alza la mano y le dice a la jueza: ‘Yo le quiero pedir que le dé prisión preventiva porque el caballero teme por su vida, ella ha sido muy acosadora y violenta con él, y no queremos que pase algo más’. Y la jueza dice: ‘Sí, tiene razón, resulta procedente. A partir de hoy, se vincula a proceso y se envía a Santa Marta Acatitla’”, relató Itzel, diálogo que fue constatado por MILENIO, con acceso a la grabación de la audiencia.

Ficha de búsqueda localizada en el penal

A partir de ese momento, Itzel fue detenida dentro del MP y, posteriormente, trasladada al Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla sin oportunidad de llamar a su madre ni a ningún conocido que pudiera saber su paradero. Ella contó que entró en estado de shock y comenzó a llorar y patalear dentro de la celda en donde la mantuvieron en un primer momento. Incluso relató haber vivido amenazas, intimidaciones y agresiones por parte de la policía a su cuidado, quien le causó moretones en las muñecas.

“Como yo me puse muy ‘rebelde’, la policía me dice: ‘Cuando llegues a Santa Martha te van a tratar peor si no te calmas’, y agarró las esposas y me empezó a pegar en las muñecas, ante lo cual yo la pellizcaba. Después me dijeron yo era psiquiátrica, que estaba loca y que en Santa Marta me iban a tratar mal.
“Pasé así desde las 11:00 horas que acabó la audiencia hasta las 21:00 horas, sin comer y sin tomar agua. Yo les decía que quería ir al baño y me decían que no porque ‘estuve de rebelde’. (...) Me trasladaron a las 21:00 horas a Santa Marta ese mismo día, junto con otras reclusas que estaban ahí. No me dejaron hacer ninguna llamada”, detalló Itzel, quien agregó que llegó al penal femenil con previo reporte de violencia (por los moretones en las muñecas).

Y aunque la policía que quedó como custodia intentó retenerla en una celda donde ella pudiera vigilarla, por una presunta orden directa de la jueza que llevó el caso, Itzel fue trasladada a los dormitorios, donde pasó cinco meses y cinco días junto a otras 12 reclusas.

Mientras esto sucedía al interior del penal, afuera sus conocidos preguntaban dónde estaba, y unas horas más tarde, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) publicó una ficha de búsqueda con su fotografía, su nombre completo y su descripción física para hallarla.

La ficha de búsqueda de Itzel fue difundida por la SSC el 1 de octubre de 2025. | Foto: Especial

Al día siguiente, su madre acudió al hospital donde realizaba su internado y, hasta ese momento, descubrió que su hija estaba en medio de un proceso judicial con Alfredo ‘N’ y que la mantenían privada de su libertad en Santa Martha.

“Ya era 2 de octubre en la noche, cuando llegan unos policías y me dicen: ‘Te están buscando’, y yo me hice muy conocida en la cárcel porque era la de la ficha de búsqueda, me dijeron que eso era muy raro. Entonces, mi mamá da conmigo, me hablan en trabajo social y me dicen: ‘Ya contactamos a tu mamá, te voy a dar el número’. Me dijo mi mamá que iba a ir a verme, que ya le habían explicado todo, porque yo no le había contado nada, y para ella también fue un impacto muy grande”, recordó.

Cinco días y cinco meses hasta la libertad

Dentro de Santa Martha, Itzel detalló que lloró todos los días durante los primeros meses e incluso pensaba constantemente en terminar con su vida, por lo que sus compañeras de celda comenzaron a cuidarla y a alertar a las custodias. Recordó que revocaron hasta tres veces a los abogados que la representaban porque no la ayudaban en su proceso e incluso su mamá perdió alrededor de 50 mil pesos en defensas.

Además, explicó que Alfredo ‘N’, como parte acusatoria, primero propuso llegar a un acuerdo reparatorio y recibir un pago por parte de Itzel, aunque su madre y su defensa se negaron por considerar 300 mil pesos como una cifra desmedida. Ante esto, acusó Itzel, su contraparte comenzó a aplazar constantemente las audiencias, con el fin de que ella pasara más tiempo en prisión.

Mientras tanto, Itzel cuenta que ella encontró cierta paz y tranquilidad dentro de Santa Martha, junto a sus compañeras y los pastores cristianos que las visitaban. Relató que, de alguna forma, ella encontró una familia en aquellas 12 reclusas con las que compartía celda, pues estuvieron juntas en fechas como Navidad, Año Nuevo y su cumpleaños. Asimismo, inició un tratamiento psicológico y psiquiátrico dentro del centro, lo que ayudó a mejorar su salud mental.

“Las reclusas me decían que por qué estaba ahí, que si mi familia sabía. No sé si les di lástima o no, pero me regalaban comida, tarjetas de teléfono y me decían que le hablara a mi familia”.

Sin embargo, fue hasta el 6 de marzo de 2026 que Itzel pudo volver a su casa, con su madre y su libertad, gracias a un amparo que solicitó el abogado de oficio que la representó el 1 de octubre de 2025, cuando fue detenida.

“El 5 de marzo, me hablan a locutorios de Santa Marta a las 20:00 horas y me dicen: ‘Te llegó este documento y tienes mañana audiencia de urgencia’. Yo les dije que era la de mi cambio de medida cautelar, pero no.
“Yo no sabía de qué era la audiencia, me llevan a Doctor Lavista y a mí se me hizo muy raro, porque todas mis audiencias ya eran en Santa Marta; ahí me topan con el mismo escenario: la misma jueza que me vinculó a proceso, la misma MP que le pidió eso a la jueza y la abogada de Alfredo ‘N’. No llegó mi abogado particular en ningún momento, me representaba una de oficio, y me dijo que a él no le notificaron nada porque el amparo lo metió el abogado de oficio que me representó el primer día. Me dijo: ‘Es un amparo para tu libertad, ya vas a salir’”, relató.

De acuerdo con el testimonio de Itzel, en ese momento le indicaron que un juez federal estaba ordenando su libertad en menos de 48 horas, que cambiaran la medida cautelar “porque fue muy exagerada” y que la víctima no corría ningún riesgo si ella llevaba su proceso fuera de prisión.

Además, le explicaron que no podría acercarse de ninguna forma a Alfredo ‘N’, no podría buscarlo en redes sociales ni estar a un kilómetro alrededor de su casa, así como tampoco causarle actos de molestia, de lo contrario, volvería a ser detenida.

Gracias a un amparo, Itzel Ruiz logró el cambio de medida cautelar y ahora lleva su proceso en libertad. | Foto: Jorge González

Irregularidades post-prisión

Después de recuperar su libertad, a Itzel y su defensa se les otorgaron tres meses para continuar con la investigación del caso; sin embargo, durante este proceso, ella cambió nuevamente de abogado y acusó nuevas irregularidades en el proceso.

Explicó que, pese a que se ordenó un dictamen pericial y un estudio antropológico con perspectiva de género para su caso, ninguno de los dos fue realizado en su momento; tampoco le fue tomada su declaración –la cual se negó a dar en el momento de la detención–, le dijeron que los testimonios de las exparejas de Alfredo ‘N’ no serían considerados como prueba e incluso acusó que un funcionario de la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales se burló de su caso frente a su abogado, quien terminó discutiendo con él por dicho motivo.

Ahora, explicó, la jueza que lleva su caso le ofrece dos opciones: iniciar un juicio abreviado, resolución que Itzel podría llevar en libertad condicional acudiendo a firmar cada mes al Juzgado, o comenzar un juicio penal, con el riesgo de perderlo y terminar de nuevo en prisión, esta vez por seis años como pena mínima. En ambos escenarios, le piden como requisito pagar una indemnización de 98 mil pesos al presunto agraviado.

Todo esto, para Itzel, es injusto, pues ella asegura que, hasta el momento, sigue sin ser sentenciada y, por lo tanto, no debería tener que compensar económicamente a Alfredo ‘N’. Además, relató que el daño para ella no ha sido solo monetario o emocional, sino que poco a poco este proceso afectó cada parte de su vida personal.

“Desde que me quitaron mi libertad… Yo ya estaba a dos meses de terminar mi internado y voy a tener que volverlo a repetir en enero; ahorita estoy dada de baja temporal en la UNAM, desde ahí, mi carrera me la frenó. En lo económico, pues, todavía no tengo un trabajo y no puedo ejercer de médico hasta que yo tenga título y cédula; ahorita mi único ingreso es mi mamá. Ella se quedó sin empleo por esta situación, porque me decía: ‘¿Quién te va a ver al reclusorio? O trabajo, o te voy a ver’. Y en la cárcel te cobran por todo y por nada: cinco meses de estar llevando despensa, comida, que pagan las policías, que la revisión, que la tele, que el agua… O sea, todo pagas.
“Obvio perdí mi libertad; no había necesidad de meterme a la cárcel. Socialmente, por fortuna, mucha gente me ha apoyado desde que salí; mi ficha de búsqueda se hizo muy viral. Psicológicamente, muy mal. Cuando salí, aparte de la depresión y la ansiedad, me diagnosticaron trastorno de estrés postraumático; ahorita estoy medicada”, detalló la imputada, respaldada en pruebas periciales que le realizó un particular y a las que MILENIO tuvo acceso.

“El sistema me falló”

Itzel explicó que, desde que dio inicio su proceso judicial, ha vivido semanas de insomnio, de no dormir o de despertarse en la madrugada, y de preocupación por conseguir el dinero que podría tener que pagar. Para ella, no existe respaldo por parte de las autoridades y busca hacer viral su caso porque el sistema le falló.

“Quiero que sepan todas las irregularidades en este proceso y que yo no me tengo por qué echar la culpa o irme a la cárcel por algo que prácticamente no hice, y que se arruine mi vida, mi carrera. Quiero que la Fiscalía realmente se dé cuenta de lo que están haciendo, porque, para mí, el sistema me falló”.

Con su caso, Itzel busca decirle a las personas que están en situaciones similares a la suya que trabajen en su amor propio, que no “amen tanto” a alguien al punto de que eso las haga perder su libertad y que confíen en que las cosas pasan por algo.

“En el fondo, sí tengo miedo. Tengo miedo porque no quiero regresar a la cárcel y por lo que pueda suceder. Pero también sé y confío en que salí por algo; para mí fue una bendición, no me lo esperaba. Tardó cinco meses en llegar, pero llegó. Y aun así, tengo miedo.
“Tengo miedo de perder mi libertad otra vez por irregularidades, porque no me siento apoyada por la Fiscalía. Pero justamente quiero hablar y alzar la voz, no para generarle acto de molestia a él, sí lo quiero dejar muy claro, que simplemente es para defenderme; estoy afuera y no me voy a callar”, señaló.

El día en que salió de prisión, Itzel detalló que miró al cielo y vio pasar un ave, mientras escuchó la palabra “libertad” por parte de los pastores que la acompañaban. “No sales cuando tú quieres, es cuando estás lista”, dijo, y reconoció en ella una fortaleza que nunca creyó poseer.

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  • Estefanía Hernández
  • Comunicóloga por la UNAM. Escribo, grabo, edito, tomo fotos y manejo redes. Amante de libros, café, futbol y temas sociales. Seguramente ya leíste algo mío sobre deporte femenil

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