Durante tres años, la familia de Julio César Cervantes lo buscó como una persona desaparecida. Sin embargo, mientras sus seres queridos intentaban localizarlo, su cuerpo había sido enviado al Instituto Politécnico Nacional (IPN) por el Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México (INCIFO).
Este miércoles, la familia recibió una disculpa pública por parte del INCIFO por las irregularidades relacionadas con la identificación y posterior donación del cuerpo, aunque sus integrantes consideraron que el acto no es suficiente y exigieron que los responsables sean sancionados.
Laura Cabañas, madre buscadora de Julio César, recordó el momento en que supo que el cuerpo de su hijo había sido entregado para fines académicos.
“Mi hijo merecía ser respetado. Yo quiero el cuerpo de mi hijo”, reclamó.
Julio César tenía 50 años y, debido a un accidente, tenía una capacidad intelectual equivalente a la de un niño. Fue localizado abandonado en la vía pública antes de morir y posteriormente ingresó al INCIFO.
Julio César tenía ficha de búsqueda cuando su cuerpo fue donado
De acuerdo con la información presentada, cinco días después de que el cuerpo llegó al INCIFO fue enviado al Instituto Politécnico Nacional para ser utilizado con fines educativos.
La familia cuestionó bajo qué autorización se realizó la entrega y por qué el Instituto no detectó que Julio César contaba con una ficha de búsqueda como persona desaparecida.
Esta es la segunda disculpa pública que recibe la familia. En mayo, la Fiscalía capitalina también reconoció irregularidades relacionadas con el caso.
El colectivo Una Luz en el Camino señaló que, pese a las disculpas, las personas que consideran responsables de las irregularidades no han sido sancionadas.
Entre los nombres mencionados por el colectivo está Patricia Crespo, exdirectora del INCIFO, quien se jubiló, así como Andrés Oriol Morales, quien habría participado en la donación del cuerpo.
Morales continúa como subdirector de Tanatología del instituto, pese a que, de acuerdo con la información difundida, existe una investigación en su contra.
La familia también cuestionó la actuación de autoridades del Poder Judicial y acusó que las irregularidades en el manejo de cuerpos no pueden resolverse únicamente mediante actos protocolarios.
INCIFO reconoce que debió identificar a Julio César
Gerardo Cervantes, actual director del INCIFO, ofreció la disculpa pública y reconoció que el instituto debió realizar los esfuerzos necesarios para identificar a Julio César, particularmente porque contaba con una ficha de búsqueda.
El funcionario aseguró además que actualmente el INCIFO no mantiene convenios de donación de cuerpos con instituciones educativas.
Sin embargo, Cervantes evitó pronunciarse sobre la investigación relacionada con Andrés Oriol Morales.
El colectivo Una Luz en el Camino criticó que las autoridades capitalinas recurran a disculpas y eventos públicos en lugar de avanzar en investigaciones que permitan establecer responsabilidades.
Para Laura Cabañas, el reconocimiento institucional no repara el daño provocado durante los años en que buscó a su hijo sin saber que su cuerpo ya se encontraba en manos de una institución educativa.
“Una disculpa pública no es suficiente para mí porque perdí parte de mi vida, perdí parte de mi corazón”, expresó.
La familia y el colectivo exigieron que se investigue penalmente a quienes participaron en las irregularidades y que se esclarezca cómo fue posible que un cuerpo con ficha de búsqueda fuera entregado para fines académicos sin ser identificado.
Puedes ver la pieza completa aquí:
???? Julio César estuvo desaparecido 3 años y, mientras su familia lo buscaba, su cuerpo fue donado al IPN por el Incifo de CdMx para estudiarlo sin autorización. Hoy, su madre recibió una disculpa pública, que le sabe insuficiente
— Milenio (@Milenio) August 27, 2026
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Con información de Erika Flores.