Cuando recolectaba latas y cartón, un hombre se llevó una desagradable sorpresa al encontrar varios huesos humanos en una zona baldía del municipio de Escobedo, Nuevo León.
Se trató de un cráneo, un fémur y otras piezas más pequeñas, las cuales estaban dentro y fuera de prendas de vestir de color negro, a la intemperie.
El hallazgo fue reportado momentos antes del mediodía del jueves a pocos metros de las calles San Benedicto I y Honorio I, en la colonia Praderas de San Francisco.
Casi sobre una brecha, y junto a montones de escombro y basura, las piezas óseas habrían permanecido en algún otro lugar, posiblemente enterradas, pero pudieron haber sido extraídas y removidas por la fauna silvestre.
El pepenador que realizó el hallazgo se dirigió hasta la avenida Juan Pablo II, en el mismo asentamiento, y desde allí se comunicó al 911.
Elementos de la Policía de Proximidad, de la Agencia Estatal de investigaciones y de Servicios Periciales se dirigieron a aquella área baldía para iniciar la investigación.
Por las circunstancias en las que ya se encontraban los restos, las autoridades no determinaron el género ni el probable tiempo de muerte, y tampoco si presentaban fracturas o lesiones.
Las partes de la osamenta fueron trasladadas al Servicio Médico Forense, donde serían analizadas por los peritos, con el fin de despejar las dudas y si se trata de un hecho violento.
mrg