Madre denuncia muerte de su hijo tras golpiza en el penal de Barrientos; llevaba 5 días preso

La familia de Gabriel pide justicia por el homicidio que se registró presuntamente por negarse a pagar una extorsión.

Gabriel murió por una falla orgánica múltiple tras recibir una golpiza en Barrientos. | Foto: Especial/Carlos Zaid
Carlos Zaid
Estado de México /
Únete al canal de Milenio

Gabriel, quien tenía 39 años, murió en el interior del penal de Barrientos —en el municipio de Tlalnepantla, Estado de México— a sólo cinco días de su ingreso, luego de negarse a pagar una extorsión de diez mil pesos que le pedían otros internos, según denunció su madre, María de los Dolores Zepeda Silva.

La víctima era taxista y fue llevada al centro penitenciario en los primeros días de septiembre de 2026 por policías municipales de Tlalnepantla, acusada del delito de violencia familiar. 

Gabriel muere tras golpiza en Barrientos

La mujer explicó que su hijo, quien era padre de familia, fue golpeado severamente dentro del penal de Barrientos; incluso fue vinculado a proceso mientras estaba bajo atención médica, debido al delicado estado de salud que presentaba.

La muerte de Gabriel se registró el 11 de septiembre tras ser diagnosticado por una falla orgánica múltiple, lesión renal aguda y policontusión.

Destacó que, además de las lesiones internas, el cuerpo de su hijo presentaba signos de violencia, pues sus pies tenían raspaduras y en las manos y rodillas tenía golpes.

Ante ello, la madre de Gabriel ha emprendido una campaña de denuncia en redes sociales para que se haga justicia y presionar a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para que identifique a los responsables, pidiendo que investiguen tanto a los internos como a los custodios.

Hasta 8 mil pesos, el gasto por extorsiones en Barrientos

El penal de Barrientos en Tlalnepantla se ha caracterizado por ser uno de los centros penitenciarios más sobrepoblados del Estado de México, y donde, según datos de la asociación civil Reinserta, cada familia gasta en sus presos hasta ocho mil pesos mensuales en extorsiones.

Las personas privadas de su libertad pagan por uso de refrigerador, agua, llamadas telefónicas, faenas y hasta por un espacio donde dormir.

Te recomendamos
“Puse mi huella y me dieron 10 años”: presos que no leen ni escriben enfrentan condenas que no entienden

PNMO

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite