Daniela Aguilera fue víctima de un abuso sexual dentro del Mercado de Sonora, ubicado en la alcaldía Venustiano Carranza de la Ciudad de México, el 22 de junio.
De acuerdo con el testimonio de la joven, el día de los hechos fue abordada por un hombre que aparentaba tener conocimiento de rituales de limpieza, práctica común en el mercado, el cual es conocido por su oferta de artículos, como hierbas y amuletos, relacionados con magia, brujería y religiones no convencionales.
La joven señaló que acudió al mercado precisamente para adquirir insumos que después utilizarían en un ritual de limpieza de energías, pero al acercarse a uno de los locales ubicado entre los pasillos seis y siete, fue abordada por un hombre que comenzó a hablarle de energías y, sin pedir su consentimiento, le realizó una especie de ritual.
“Compro unas cosas, unas hierbas y, junto del puesto, pregunto si tienen miel. Me recibe un chavo y me dice: 'sí, mira ven, pasa y te enseño las mieles'. Luego empieza a sacar la miel, me la empieza a ofrecer, me la empieza a vender y en eso me dice que saca de una bolsita un amuleto, lo saco y él lo agarra y me empieza a hacer una limpia”, señaló.
Daniela señaló que al principio permitió que el hombre realizara movimientos que son comunes a la hora de hacer trabajos de esta índole, pues es creyente y sabe que forman parte de los rituales; sin embargo, el individuo la guio a un espacio privado para continuar y fue ahí donde ocurrió el abuso.
“Gente que se dedica a la brujería y eso, sabe que usualmente en los negocios también tienen algún otro lugar para seguir haciendo los trabajos”, agregó.
Después de escupirle agua y sacudir algunas hierbas, Daniela declaró que el hombre comenzó a tocar su espalda baja.
“Y en eso siento como me baja un poco el pantalón y me dijo: '¿Está bien?' Yo le pregunté que qué estaba haciendo y me dijo que lo del ritual, que lo necesitaba. Luego hubo un momento donde ya me bajó más el pantalón y me bajo más el calzón, como a media pompa, por decirse así, y empezó a tocarme. Ahí yo ya me sentí bastante incomoda, me quité, me subí el pantalón y me salí”, agregó.
El agresor intentó seguir en su papel de brujo, vendiéndole más artículos e incluso comentando que ella iba a necesitar otra limpia.
“No tenía miedo, pero si me sentía bastante incómoda, me sentía como sucia”, apuntó.
La creadora de contenido enfatizó que, aunque todavía se encontraba dudosa de lo que había ocurrido, el comentario final de este hombre la hizo darse cuenta de que se trataba de un abuso sexual.
“Cuando ya me saqué bien de onda, fue cuando me dijo: 'No, güera, estás bien guapa'. Y ahí, pensé: 'ah, este güey (sic) no está haciendo un ritual'. Ahí fue cuando ya me acomodé todo y me salí y todavía el güey (sic) me pidió mi número”, narró.
Daniela hizo pública esta situación en busca de una respuesta sobre cómo proceder al respecto y en ese video recibió comentarios de otras personas que han sufrido abusos de la misma manera, es decir, disfrazados de rituales de limpia, por lo que destacó que el objetivo es prevenir a más mujeres de estas prácticas.
AI