El Gobierno de Nuevo León anunció un cambio en su estrategia contra el crimen en el área metropolitana, al asegurar que la entidad ha pasado de un estado de emergencia a una etapa de contención.
Gerardo Escamilla Vargas, secretario de Seguridad Pública, dio a conocer los resultados en la materia, resaltando una disminución en delitos de alto impacto, lo que permitirá que la estrategia tome un nuevo rumbo.
“Con esto cerramos una etapa de emergencia y pasamos a una etapa de contención. Buscamos mantener los delitos en sus mínimos, así como la presencia total de la Ley en todo el territorio de Nuevo León”, explicó el funcionario.
Escamilla Vargas señaló que esta nueva fase consiste en la consolidación del modelo empleado previamente, donde se mantiene la coordinación con autoridades de los tres niveles de gobierno.
“Tenemos que seguir profesionalizándonos, ser más estratégicos y buscar judicializar más casos en coordinación con las fiscalías para abatir la impunidad. Ahora vamos a trabajar con 'municipios de enfoque'; en aquellos que presenten una incidencia delictiva considerable, estaremos los tres niveles de gobierno apoyando directamente”, detalló el secretario.
El titular de Seguridad agregó que los resultados en la entidad arrojan una reducción del 53 por ciento en delitos dolosos, al pasar de 1,539 casos durante el 2024 a 724 en el 2025.
En este mismo rubro, se informó que los feminicidios disminuyeron en un 75 por ciento, bajando de 59 registros en 2024 a 15 casos en 2025.
“La fórmula para tener un estado seguro tiene que ver con la inversión y la coordinación. No solo del Gobierno del Estado, que ha realizado una inversión histórica, sino también del Gobierno Federal y los municipios; es notorio que estamos trabajando de manera coordinada”, aseguró.
Finalmente, Escamilla Vargas reiteró que la suma de esfuerzos entre todas las partes responsables es la clave para continuar disminuyendo los índices delictivos en el Estado.
nrm