A través de sus redes sociales, la activista Saskia Niño de Rivera dio a conocer que Ulises Leonardo Cruz y Gerardo Arturo Díaz, quienes trabajaban como payasos, salieron del penal Neza-Bordo, en el Estado de México, la noche del 10 de septiembre.
Ambos hombres, conocidos públicamente como Los Payasitos, permanecieron privados de su libertad durante más de siete años debido a una serie de acusaciones en su contra por presunto secuestro.
Durante este tiempo, su defensa, familiares y compañeros de trabajo acusaron múltiples irregularidades en las investigaciones, incluido el hecho de que fueron vinculados a proceso a partir de una declaración.
¿Qué se sabe del caso? En MILENIO te contamos.
Mayo de 2019: la detención de Los Payasitos
La noche del 22 de mayo de 2019, Ulises y Gerardo —quienes se caracterizaban como los payados Tony Pecas y Tamborín, respectivamente— acudieron a la colonia Las Palmas, en Nezahualcóyotl, para presentarse a un evento para adultos para el cual habían sido contratados.
Debido a que tuvieron dificultades para localizar el domicilio en donde sería la fiesta, Gerardo contactó vía telefónica a su clienta, mientras Ulises se colocaba el traje de payaso por encima de su ropa de civil.
Mientras su compañero recibía las instrucciones para llegar a la vivienda, Ulises fue abordado por un grupo de sujetos que exigían que se retiraran con un tono amenazante, según relató en el podcast Penitencia, conducido por Niño de Rivera.
Al llegar al domicilio, Ulises se percató de que le hacía falta un par de calcetas para completar su caracterización. Aprovechando que aún no llegaban los invitados del evento, ambos le pidieron permiso a la anfitriona para ir a conseguir las prendas necesarias.
Para no ir hasta su domicilio, Gerardo llamó a su hermana, quien también trabajaba como payasa, para que le entregara el material faltante en un punto cercano. Durante su trayecto, Ulises y Gerardo se percataron de que los hombres que los habían intimidado poco antes los iban siguiendo.
Al no encontrar una patrulla, los payasos se acercaron a un grupo de jóvenes para pedirles ayuda, pues pensaban que podrían ser víctimas de robo. Cuando los supuestos asaltantes se aproximaron, acusaron públicamente a los payasos de querer llevarse a una menor de edad.
En medio del bullicio que el episodio provocó, Ulises y Gerardo solicitaron el apoyo de la Policía mediante un botón de auxilio. Al llegar, los uniformados los pusieron bajo su resguardo, dado que múltiples vecinos pretendían lincharlos.
¿Cuáles fueron las inconsistencias en el proceso?
Una semana después de haber sido detenidos, Ulises y Gerardo fueron vinculados a proceso por el delito de privación ilegal de la libertad.
La autoridad judicial tomó esa decisión luego de que el agente del Ministerio Público presentara la declaración de Nancy 'N', identificada como madre de la menor que, supuestamente, pretendían llevarse.
El testimonio aseguraba que Ulises y Gerardo habían subido a una niña a su motoneta con la intención de privarla de su libertad, pero metros más adelante, tuvieron que bajarse del vehículo y empujarlo, debido a que ya no arrancaba.
Una de las inconsistencias exhibidas por Saskia Niño de Rivera fue que, acorde con los peritajes, una motoneta de esas características solamente podía encender al accionar su motor eléctrico, por lo que empujarla resultaba inútil para avanzar.
José Mario de la Garza, abogado que asumió la defensa de Ulises y Gerardo luego de que sus representantes iniciales dejaran el caso, lamentó que en el proceso no se consideraran pruebas como el contrato para el evento de esa noche o las grabaciones del lugar en donde ocurrió el altercado.
El 12 de agosto de 2022, ambos recibieron una sentencia condenatoria de 17 años y seis meses. Sin embargo, tanto Niño de Rivera como la asociación civil Perteneces, liderada por José Mario de la Garza, revisaron una serie de peritajes que acreditan la imposibilidad de que los hechos ocurrieran como narró la parte acusadora.
Otro de los elementos que desvirtuaba la acusación inicial era que, dadas las dimensiones de la motoneta, las complexiones de los payasos y el equipo que llevaban con ellos, resultaba inviable subir a una niña al vehículo.
En colaboración con la organización La Cana, Niño de Rivera y De la Garza promovieron un amparo con la intención de anular la sentencia condenatoria.
Al salir del penal Neza-Bordo, Ulises y Gerardo fueron recibidos por familiares y colegas de trabajo, en medio de aplausos, gritos y globos.
BM.