Este miércoles, elementos de la Policía Regional, coordinados con efectivos de la Defensa, detectaron y destruyeron cerca de 100 mil plantas de aparente mariguana en distintos puntos de Tequila, en la Región Valles de Jalisco.
Los oficiales desplegaban su recorrido de vigilancia en la Delegación Santa Cruz, en el camino que va de la cabecera municipal al poblado de El Salvador, cuando detectaron un predio en el que se cultivaban plantas que aparentaban tener las características de la mariguana.
Decomisan cinco predios de aparente droga
Cuando se aproximaron detectaron que presuntamente se trataba de dicha droga, y al inspeccionar en los alrededores detectaron cinco predios al parecer con el mismo tipo de planta.
Cuatro de los terrenos tenían plantas de poco más de un 1.3 metros de altura, mientras que en el otro sembradío había plantas de cerca de 50 centímetros. En los cinco puntos se contabilizaron cerca de 104 mil unidades.
Luego de notificar a un agente del Ministerio Público federal, los oficiales realizaron la destrucción del supuesto estupefaciente, como parte del protocolo de actuación policial.
¿De cuánto sería el costo del decomiso?
De acuerdo con información preliminar, las cerca de 104 mil plantas tienen un peso estimado de 150 toneladas y un precio en el mercado negro de 105 millones de pesos.
Los cinco plantíos tiene una extensión aproximada de 26 mil metros cuadrados.
¿Cuál es el procedimiento para la destrucción de cultivos?
Según la IA, estos son los pasos que deben seguir las autoridades una vez que localizan un sembradío de mariguana.
- Aseguramiento: Los militares aseguran el perímetro para garantizar que la zona está libre de personas y que el operativo se puede llevar a cabo de forma segura.
- Destrucción del cultivo: Se procede a la remoción de las plantas de marihuana. En el caso de plantaciones, las plantas son arrancadas de raíz, a menudo de forma manual. Para cantidades más grandes, el uso de maquinaria pesada podría ser una opción si el terreno lo permite.
- Recolección y preparación: Las plantas de marihuana se amontonan en grandes piras, junto con leña u otros materiales combustibles para alimentar el fuego. En el caso de droga ya procesada e incautada, se reúne en grandes cantidades para ser incinerada.
- Incineración: Los cúmulos se rocían con combustible (como gasolina o diésel) y se les prende fuego. La quema puede tomar varias horas dependiendo del tamaño del plantío.
- Verificación: Al finalizar la quema, se verifican las cenizas y los restos para asegurar la destrucción completa del enervante.
JVO