Un verdadero y serio problema se convirtió para los vecinos del fraccionamiento Rancho Alegre, más de 30 viviendas abandonadas, las cuales han sido desmanteladas por vándalos dedicados al robo de accesorios de casa habitación.
Sin marcos de metal, sin puertas, sin protecciones, vidrios de las ventanas, sin instalación eléctrica, incluso algunas hasta incendiadas, así lucen varias varias viviendas de este sector habitacional, por lo que los vecinos solicitan que el Ayuntamiento intervenga y dialogue con los propietarios de estos predios abandonados y así regresen a habitarlas.
"Estamos a merced de los vándalos, quienes también podrían meterse a nuestras casas y robarnos nuestras pertenecías, ya que las viviendas que han saqueado se ubican a un costado de las que están en completo abandono", dijo Dennis, una de las vecinas afectadas.
Además, enfatizó que la Policía Municipal casi no realiza rondines de vigilancia, por lo que solicita una vigilancia permanente.
Los vecinos explicaron que las casas fueron entregadas a sus propietarios, en condiciones habitables pero éstos fueron abandonaron los predios por diferentes causas, unos porque ya no pudieron pagar, otros porque no era factible para su economía, entre otras situaciones.
Este problema de las viviendas se convirtieron en una guarida de rufianes, quienes se drogan y embriagan y ponen en riesgo a los habitantes del fraccionamiento, argumentaron los vecinos.