José Antonio Cortés Huerta, El Titán o El Mamado, pasó de competir como uno de los fisicoculturistas más conocidos de Nuevo León a convertirse en objetivo federal por presuntos vínculos con una red de contrabando de combustible ligada al Cártel del Noroeste.
Conocido como Titán o El Mamado, el regiomontano de 39 años llevaba meses en la mira de autoridades federales por su presunta relación con operaciones de huachicol fiscal, lavado de dinero y comercialización ilícita de hidrocarburos provenientes de Estados Unidos.
Su nombre comenzó a aparecer en investigaciones abiertas tras decomisos millonarios de combustible en Tamaulipas y Coahuila, particularmente después del caso del buque Challenge Procyon y del aseguramiento por parte de autoridades federales de millones de litros de hidrocarburo transportados por ferrocarril.
Fuentes gubernamentales lo ubican como uno de los operadores relacionados con Roberto Blanco Cantú, alias El Señor de los Buques, empresario señalado como socio mayoritario de MEFRA FLETES y ligado a redes de tráfico de combustible conectadas con el Cártel del Noroeste.
La caída de Cortés Huerta representa además uno de los primeros golpes directos contra personajes identificados dentro de la estructura financiera y logística del huachicol fiscal, un negocio que evolucionó del robo de ductos al contrabando internacional de combustibles mediante importaciones simuladas, empresas fachada y evasión fiscal.
‘Titán’: de figura deportiva a presunto huachicolero
La Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) lo señalan como líder de una célula relacionada con operaciones con recursos de procedencia ilícita y contrabando de combustible.
En los cateos realizados en San Pedro Garza García, Monterrey y Allende fueron aseguradas armas, droga, vehículos, computadoras, dinero y siete tigres.Pero el personaje ya era conocido desde mucho antes en otro ambiente completamente distinto.
En 2014, José Antonio Cortés Huerta aparecía en entrevistas y proyectos audiovisuales sobre fisicoculturismo regiomontano como una de las figuras emergentes del deporte.
En aquel entonces era presentado como un atleta obsesionado con el entrenamiento físico, la disciplina y el levantamiento de peso extremo.
‘Titán’ intentó ser futbolista, pero una fractura acabó con su sueño
Pepe, como era conocido en gimnasios de Monterrey, fue incluido en el documental Alma de León, una producción local enfocada en fisicoculturistas de Nuevo León.
Ahí relataba que antes del culturismo había intentado abrirse paso en el fútbol profesional. Según esa entrevista, jugó en fuerzas básicas de Tigres, Puebla, Atlante y América, hasta que una fractura sufrida durante su estancia en Bélgica truncó su carrera futbolística. Tras ese hecho, dijo en esas entrevistas, se volcó completamente al fisicoculturismo.
El propio documental lo describía como uno de los hombres “más fuertes de México”, capaz de levantar alrededor de 280 kilos.
En 2016 obtuvo el tercer lugar en categoría superpesado del Campeonato Mexicano IFBB, dentro del circuito nacional de fisicoculturismo.
Con el tiempo, su perfil cambió.
Los lujos y su posible vínculo con el huachicol
En círculos empresariales y de seguridad comenzó a ser relacionado con propiedades de lujo, escoltas armados, vehículos deportivos y presuntas operaciones financieras.
Reportes federales y versiones de inteligencia lo colocaron posteriormente como parte de una red ligada al movimiento ilegal de hidrocarburos entre Estados Unidos y México.
La investigación se fortaleció tras el aseguramiento del buque Challenge Procyon en Tamaulipas, caso que abrió líneas sobre importaciones irregulares de combustible, evasión de impuestos y redes empresariales utilizadas para introducir hidrocarburos al país.
A partir de ahí, autoridades federales siguieron rutas financieras, propiedades y empresas relacionadas con operadores logísticos y transportistas.
Uno de los nombres que comenzó a repetirse fue el de Cortés Huerta.
En julio de 2025, las autoridades ya lo tenían bajo la lupa como parte del entramado relacionado con decomisos históricos de combustible, incluso en Coahuila.
Ese reportaje lo vinculó con operaciones relacionadas con transporte ferroviario de hidrocarburos, importadoras y firmas ligadas al negocio energético.
Las investigaciones también conectaron operaciones presuntamente ligadas a MEFRA FLETES, empresa señalada por autoridades dentro de las pesquisas sobre comercialización ilícita de combustibles.
La red investigada no sólo incluía operadores logísticos.
También aparecían empresas factureras, compañías transportistas, importadoras y operadores financieros usados presuntamente para mover recursos y justificar operaciones comerciales.
En paralelo, autoridades ambientales también lo investigaban.
La SSPC confirmó que Cortés Huerta aparece relacionado con una carpeta iniciada con información de Semarnat por no contar con permisos para poseer vida silvestre, debido a los animales exóticos hallados en propiedades ligadas a su entorno.
Su captura se da en un contexto en el que el gobierno federal intensifica una serie de investigaciones contra el huachicol fiscal, un esquema que en los últimos años evolucionó hacia redes transnacionales vinculadas al lavado de dinero y financiamiento criminal.
Ahora, las autoridades buscan determinar el alcance real de la estructura donde operaba Titán, sus conexiones empresariales y el flujo financiero detrás del combustible ilegal que ingresaba desde Estados Unidos, de acuerdo con esas investigaciones.
ROA