La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) echó abajo un proyecto de la ministra María Estela Ríos González en el que proponía imponer que el plazo de 60 días para desconocer la paternidad de un menor de edad, debía correr a partir de que el padre se practique una prueba genética que demuestre la ausencia de vínculo biológico.
La propuesta encendió las alarmas, porque tanto ministras y ministros recordaron que el máximo tribunal ha dejado claro que no se puede romper el vínculo paterno filial con las niñas y niños, debido al tiempo que han convivido, pues cortar ese lazo atentaría contra el interés superior de la niñez, su relación emocional y patrimonial.
El caso llegó a la Corte por un amparo que promovió un padre que impugnó el artículo 326 del Código Civil del Estado de Chiapas, el cual establece que a partir del nacimiento hay un plazo de 60 días para llevar a cabo el desconocimiento de paternidad.
El hombre alegó que dicho plazo es inconstitucional, ya que el descubrió que no es el padre de la menor dos años después.
Posturas
Siete ministros se pronunciaron en contra de la propuesta y alertaron que avalar el proyecto dejaría en estado de indefensión a los menores.
El ministro Irving Espinosa Betanzo estimó que los plazos legales para impugnar la paternidad no constituyen meros formalismos procedimentales, sino mecanismos orientados a salvaguardar la estabilidad emocional, social y jurídica de niñas y niños.
“Tales límites temporales buscan impedir que la definición de su identidad personal y familiar quede de manera indefinida, sujeta a controversias promovidas en etapas avanzadas de su desarrollo, cuando ya se han consolidado relaciones familiares que les brindan identidad, pertenencia y una situación de vida familiar determinada”, expresó.
La ministra Yasmín Esquivel Mossa dijo que es poco razonable exigir al hoy quejoso que deduzca la acción de desconocimiento de la paternidad dentro de los 60 días siguientes al nacimiento de la menor, cuando afirma que se le ocultó la verdadera paternidad y se enteró que no era el padre después de transcurrido ese lapso hasta que se le entregó el resultado de la prueba genética.
Recordó que existe un criterio de la extinta Primera Sala sobre el interés superior del menor y el derecho a la identidad.
“La ausencia del vínculo biológico en la relación paterno filial no es suficiente para sustentar la impugnación de paternidad… Cabe agregar que la tesis mencionada, aunque derivó de un caso que se analiza en la legislación de la Ciudad de México, es un referente importante porque la legislación de Chiapas contiene disposiciones coincidentes”.
El ministro Giovanni Figueroa Mejía también se opuso y advirtió los riesgos que pueden enfrentar los menores.
“Permitir que el inicio del cómputo dependa de un conocimiento posterior, genera un riesgo de incertidumbre filiatoria”.
No existe la familia ideal
Luego de escuchar a cada uno de los ministros que se pronunciaron en contra, María Estela Ríos sostuvo su proyecto en sus términos y afirmó que no existe la “familia ideal”, porque en su experiencia no es así.
“… creo que partimos de una concepción ideal de lo que es la familia, pensando que todo mundo cumple con sus derechos y obligaciones y que todo mundo se quiere y se ama dentro de la familia. En mi experiencia no es así”.
Y agregó: “Todos tenemos el derecho, tanto los niños como los adultos, a saber si hay una identidad biológica con el padre, porque eso tiene que ver con herencia biológica, tiene que ver con el ADN.
“Y sí quiero decirles que, bueno, que ustedes todos tengan una visión ideal de lo que es una familia en que todo mundo cumple con sus derechos y obligaciones y entonces se le impone al padre jurídicamente establecido todas las obligaciones, no es así. Por lo menos, en mi experiencia y en lo que yo conozco, no es así. Al contrario, las familias suelen ser disfuncionales porque no se asumen completamente los derechos y obligaciones…”
La única que apoyó el proyecto fue la ministra Lenia Batres Guadarrama, aunque su voto causó confusión, porque en su exposición manifestó compartir la visión del ministro Espinosa Betanzo.
LG