En Altamira, no se reforzó la vigilancia en la zona donde se cometió multihomicidio

La promesa de las autoridades fue que habría operativos especiales por parte de las corporaciones de seguridad en el área.

Asaltos (Milenio Digital)

Anahy Meza

Pese a la promesa de las autoridades sigue la falta de vigilancia cinco fraccionamientos de Altamira, cercanos a donde hace casi dos meses se cometió un multihomicidio contra una mujer y sus dos hijos. En los últimos dos días dos mujeres fueron golpeadas.

Y es que cuando fueron encontrados los cuerpos de Rosa Angélica y sus dos pequeños, el pasado 13 de marzo, los vecinos de los sectores Los Ríos, Colinas de Altamira, Los Prados y Las Haciendas 1 y 2, realizaron varias protestas para indicar la poca presencia que tenía la policía lo que los dejaba a merced de la delincuencia.

La promesa de las autoridades fue que habría operativos especiales por parte de las corporaciones de seguridad en el área, con el objetivo de bajar el índice delictivo en el sector, dónde es común el robo en todas sus modalidades, así como la violencia intrafamiliar.

Violencia contra mujeres

Sin embargo apenas el miércoles por la tarde una mujer de la tercera edad fue golpeada de manera violenta, por un sujeto cuando el asalto, en las calles del fraccionamiento Los Ríos, ella terminó con una fuerte herida en la cabeza que le sangraba de manera abundante y tuvo que ser atendida por paramédicos de la Cruz Roja.

El segundo caso se registró el jueves por la noche cuando un hombre atacó a su pareja sentimental con un martillo, por fortuna los vecinos escucharon los gritos de la mujer y llegaron a rescatarla, hecho que tuvo lugar en la calle Navarra del fraccionamiento Las Haciendas 2, a poca distancia de la que era casa de Rosa Angélica y sus dos hijos.

La queja de los residentes del sector es que ellos detuvieron al agresor, sin embargo la patrulla tardó mucho tiempo en llegar.

Los que viven en estas colonias están molestos, pues pese a la cantidad de delitos que se cometen no habido un refuerzo en la presencia policiaca, lo que ha permitido qué hombres y mujeres a plena luz del día sean víctimas de delitos.

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