La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informó que, el jueves 18 de junio, personas ajenas a la institución impidieron, "de manera violenta", la realización del proceso de admisión a la licenciatura.
En estas acciones también participaron grupos de presión, aspirantes universitarios y padres de familia, quienes impidieron este proceso en los casos en los cuales se detectaron inconsistencias e irregularidades en un reducido número de exámenes que se estaban atendiendo personalmente.
Postura de la UNAM frente movilizaciones violentas
La UNAM explicó que ante la negativa y el rechazo de participar en una segunda vuelta del examen, se canceló la opción de volver a presentar la prueba para el grupo de aspirantes.
Hay que recordar que la convocatoria para estas personas se difundió en diversas plataformas, desde el martes 16 de junio.
"En virtud de estos sucesos se ha informado a los aspirantes, quienes fueron convocados el día de hoy por la tarde o el día de mañana, que se reprogramará este ejercicio para ellos".
Ante este hecho, la UNAM pidió que el proceso de admisión debe de ser transparente, con reglas claras y equidad.
También informó que tomará las medidas legales y presentará las denuncias correspondientes, ante las autoridades, contra las personas o empresas que ofrecen servicios fraudulentos, así como aquellas que realizaron o realicen actos de violencia en contra de la Universidad y su personal.
Así te puedes preparar mentalmente para un examen de admisión
Los exámenes de admisión suelen ser momentos que generan muchos sentimientos en los estudiantes, pues de sus conocimientos y estudio depende poder ingresar a las escuelas deseadas. Por ello, es necesario conocer técnicas que ayuden a regular sus emociones, de modo que puedan hacer su mejor papel en estas circunstancias.
El psicólogo Aldo Zamarripa Soriano comenta que es completamente normal que los alumnos experimenten, nerviosismo, miedo, incertidumbre e incluso dudas sobre sus propias capacidades, pues estas experiencias suele percibirse como una oportunidad importante para el futuro, por lo que muchas personas sienten una gran presión por obtener un buen resultado.
“La autorregulación emocional permite reconocer lo que estamos sintiendo sin que las emociones tomen el control de nuestra conducta. Cuando un estudiante aprende a regular su ansiedad puede pensar con mayor claridad, concentrarse mejor, recordar la información que estudió y responder de manera más efectiva ante la presión”, declara.
Además, Zamarripa Soriano considera que estas habilidades no solo son útiles para un examen de admisión, pues pueden usarse perfectamente para cualquier reto académico, profesional o personal que las personas enfrenten en el futuro.
Con información de Karla Rodríguez
RM