La televisión muestra imágenes de una ciudad envuelta en columnas de humo; en pantalla aparece un vehículo calcinado.
—Mamá, ¿qué pasó ahí?, ¿quién es El Mencho? —pregunta Luis, de seis años.
—Fue un accidente —responde ella, intentando cerrar el tema.
Pero Luis no queda tranquilo. Quiere seguir preguntando, comprender lo que vio. Sin embargo, su madre interrumpe con un “continúa jugando” y apaga el televisor. Luis obedece, aunque la duda permanece.
Así puedes hablar con tus hijos sobre los temas de violencia en el país
Hablar con niñas, niños y adolescentes sobre la violencia en México es una tarea delicada que requiere sensibilidad, información adecuada a su edad y, sobre todo, disposición para escuchar lo que sienten. Antes que tratar de explicar, es fundamental atender sus inquietudes y emociones.
La exposición constante a noticias y contenidos violentos en redes sociales puede generar miedo, tristeza, enojo o ansiedad. En momentos de crisis, las infancias buscan en las personas adultas orientación, claridad y seguridad. Esperan que madres, padres, tutores y docentes les ayuden a comprender lo que ocurre.
Los hechos violentos que derivaron de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, han sido tema de conversación en muchos hogares. En esos espacios también están presentes niñas y niños que difícilmente comprenden términos como “abatir”, “narcobloqueos” o “quemas”, pero que sí perciben la tensión del entorno.
Especialistas y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) coinciden en la importancia de abordar estas conversaciones de manera adecuada, brindando apoyo y contención emocional.
Juan Martín Pérez García, coordinador de Tejiendo Redes Infancia, subraya que el primer paso es validar las emociones de los menores: no minimizar lo que sienten, sino reconocerlo y acompañarlo.
Nombrar el miedo, la incertidumbre o incluso el enojo les ayuda a entender que esas emociones son naturales ante situaciones complejas. Hablar de ellas permite resignificarlas y disminuir su impacto.
También es valioso que las personas adultas reconozcan que ellas mismas pueden sentir temor o incertidumbre; compartirlo con serenidad permite seguir a las infancias un ejemplo un poco más sano de afrontar la realidad.
El especialista señala que, en contextos de conflicto, resulta útil fortalecer la comunicación social, por ejemplo, mediante chats familiares para que niñas y niños sepan que su entorno cercano está atento y que su seguridad es prioridad.
En el ámbito comunitario, una vez que la situación lo permita, es importante recuperar gradualmente los espacios públicos con responsabilidad y medidas de seguridad. La vida comunitaria activa, sostiene, contribuye a reconstruir confianza y cohesión social. No se trata de exponerse imprudentemente, sino de fortalecer la presencia colectiva y el tejido social, aclara.
¿Cómo transmitir tranquilidad como adulto?
El adulto necesita primero comprender y procesar lo que ocurre para después explicarlo en un lenguaje claro y acorde a la edad del menor. La regulación emocional comienza en casa.
Martín Pérez expone una serie de recomendaciones dirigidas a las personas adultas:
Moderar el consumo de noticias violentas en redes sociales. Las plataformas digitales suelen priorizar contenidos intensos que generan mayor interacción, lo que puede amplificar la sensación de alarma.
Ser conscientes de la abundancia de material manipulado o generado con Inteligencia Artificial que circula en línea y que, en muchos casos, busca provocar temor o desinformación. La exposición prolongada a estos contenidos afecta la percepción y el estado emocional, en especial de los menores.
Los padres, tutores o docentes necesitan reconocer sus propias emociones y ampliar la red de apoyo.
“Saber pedir ayuda es una muestra de responsabilidad, no de debilidad”, aclara.
Además, si se desea limitar el consumo de pantallas en niñas y niños, es indispensable que el ejemplo provenga del mundo adulto. Establecer horarios y espacios adecuados para informarse ayuda a mantener un equilibrio entre protección y participación. No se trata de censurar, sino de acompañar.
“Entonces es clave la regulación adulta, la mejor forma para que niños y niñas reduzcan el consumo de pantallas, redes sociales, dispositivos o en noticias es que el mundo adulto no las consuma. Entonces, dejemos el consumo de contenido adulto en un horario para personas adultas, fuera del horario escolar. Esto no significa negarlo en realidad.
“Ellos se van a dar cuenta, pero tenemos que tener mucho cuidado entre un equilibrio de protección y participación, no censurar, sino más bien siempre preguntar, ¿por qué te interesa este material?, ¿qué encontraste ahí?, ¿qué emociones te hizo sentir, ayudar a ponerle nombre y sugerirle alternativas. Mira, hay este otro material, hay esta otra cosa y podría ser una oportunidad”, explica.
Recomendaciones de la UNICEF
UNICEF propone ocho orientaciones para ayudar a las infancias a comprender lo que sucede a su alrededor sin ocultar la realidad ni generar angustia innecesaria:
1. Averiguar qué saben y cómo se sienten
Buscar un momento tranquilo para conversar. Algunos menores pueden no estar interesados, pero otros pueden guardar preocupaciones en silencio. Con los más pequeños, dibujos o cuentos pueden facilitar el diálogo.
2. Mantener la calma y adaptar el lenguaje
Las niñas y niños tienen derecho a recibir información, pero de forma acorde a su edad y capacidad de comprensión. Es fundamental observar sus reacciones y nivel de ansiedad.
3. Fomentar la compasión y evitar estigmas
Evitar etiquetas simplistas como “los malos”. En su lugar, promover la empatía hacia las personas afectadas por la violencia.
4. Destacar que hay personas que ayudan
Recordar que, incluso en contextos difíciles, hay personas que trabajan para proteger y apoyar: bomberos, personal médico, socorristas y muchas otras.
5. Cerrar la conversación con cuidado
Antes de terminar, asegurarse de que el menor no quede angustiado. Observar su lenguaje corporal y respiración puede dar pistas sobre su estado emocional.
6. Dar seguimiento emocional
Preguntar periódicamente cómo se sienten. Cambios en el sueño, dolores físicos o alteraciones en el comportamiento pueden ser señales de estrés.
7. Limitar la exposición a noticias alarmantes
Reducir el contacto con imágenes y titulares que puedan resultar perturbadores.
8. Cuidar la salud mental de las personas adultas
La serenidad del adulto ofrece seguridad al menor. Regular las propias emociones es una forma de protección.
En suma, hablar con niñas, niños y adolescentes sobre la violencia no implica exponerlos innecesariamente al dolor, sino acompañarlos con honestidad, sensibilidad y equilibrio. Escuchar, validar y dialogar son herramientas fundamentales para fortalecer su bienestar emocional en tiempos complejos.
Esto recomiendan los funcionarios públicos
El doctor Luis Ignacio Sánchez Gómez, secretario de Educación de Guanajuato, dijo que el día de hoy, martes 24 de febrero, se regresó a clases presenciales en el estado, después de los hechos delictivos originados por la caída de El Mencho por fuerzas federales.
Sin embargo, aceptó que hubo planteles de comunidades fronterizas con Michoacán, donde los padres tenían incertidumbre. Así mismo, hizo un llamado a acompañar a los menores en estos momentos de incertidumbre.
En entrevista para MILENIO, el secretario dijo que hubo “saldo blanco” y que el sistema educativo de Guanajuato está operando con toda la normalidad; sin embargo, enfatizó, hubo en zonas fronterizas con Michoacán familias que externaron su preocupación a que fueran víctimas de la violencia organizada.
Ante ello, consideró que “la gobernadora habló con claridad” sobre que Guanajuato tiene controlada la violencia.
Al respecto, recordó que la gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse García Muñoz Ledo, dijo que se debe hablar con los niños, niñas y adolescentes, explicarles la importancia de hacer caso a los medios que sí tienen una información real y de “todas las incertidumbres y medios que pudieron adquirir por los eventos”.
Recomendó que ante lo ocurrido se les dé “mucho amor, acompañamiento, estar cerca y darles certeza” porque los eventos vividos esta jornada han sido “muy significativos e importantes en varias partes del país”.
Por su parte, Luis Sánchez aseguró que seguirán teniendo un sistema educativo como el que imparten, pues “Guanajuato garantiza la seguridad en sus planteles”.
RM