Cambiar las reglas

México es el país de las promesas incumplidas. A veces creo que se parece a la selección nacional. 

Ciudad de México /

A lo largo de las últimas décadas, aunque hemos incrementado significativamente la densidad institucional y multiplicado las reglas, estas siguen siendo para muchos un llamado a misa. Peor aún, muchas de ellas están cimentadas en la desconfianza, y son aplicadas con impericia por operadores insuficientemente entrenados en su lógica y sentido. El resultado es que las instituciones que deberían generar una gobernanza democrática acaban siendo capturadas por poderes e intereses locales. Y el cambio no acaba de producirse.

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  • Sergio López Ayllón
  • Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores / Escribe cada 15 días (miércoles) su columna Entresijos del Derecho

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