La valentía del mecánico Edgar Martin Díaz Soto salió a relucir luego de acudir sin pensarlo junto a su familia en auxilio de las víctimas de la iglesia de la Santa Cruz que se derrumbó el pasado domingo en Ciudad Madero.
En ese momento se encontraba compartiendo los sagrados alimentos en un domingo familiar como cualquier otro, pero todo cambió cuando se dieron cuenta de la terrible noticia a través de redes sociales, al ver que la losa cayó sobre varias personas.
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Junto a su esposa, su suegro y otros tres familiares, tomaron palas, picos, marros y también gatos hidráulicos; se subieron al auto y aceleraron hacia el lugar de la tragedia, pensando en todo momento que ojalá y no hubiera niños afectados, pues en ese instante, la información era muy escasa.
"Cuando llegamos todo era un desastre, gente llorando, se sentía mucha impotencia, así que desde el primer momento nos pusimos a sacar el escombro, romper, cortar para sacar a toda la gente. Fue un mar de llanto, todavía no superó la magnitud del problema que se vivió".
Estaban a unas pocas cuadras del lugar del incidente, por ello, llegaron en muy poco tiempo, inclusive antes que las autoridades y desde ese momento pusieron manos a la obra, logrando sacar desde el primer momento a los primeros rescatados.
“Estuvimos en el apoyo, cuando marina llegó, trajeron equipo como seguetas, cuerdas, marros, entonces más personas pudieron trabajar de manera adecuada, había demasiada gente pidiendo ayuda debajo de la placa de concreto, saque la fuerza porque Dios me la dio, aquí en mi taller estoy acostumbrado a laborar en el sol, no me dolió seguir buscando gente”.
Edgar Martin, se hizo viral al circular su fotografía en redes sociales, exhausto portando una camisa de la jaiba brava, pero descansando un poco solo para continuar con la ayuda a los heridos. Desde ese momento, empresas y hasta el mismo equipo del Tampico-Madero se han puesto en contacto con él para darle diversos premios por su gran valor.
Los obsequios van desde comidas, cenas, entradas a partidos, playera original del equipo con guantes de Marco Millan y hasta un viaje a Mazatlán, ya que fue gracias a su actuar que varias familias se pudieron reunir nuevamente en sus hogares luego del fatal accidente.
SJHN