El embajador de Canadá, Graeme C. Clark, diplomático con más de seis años en el México, llegó al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores (ITESO) para conversar sobre los vínculos entre ambas naciones, pero pronto la charla giró hacia la Reforma Judicial mexicana, una coyuntura política que ha despertado preocupación entre los inversionistas canadienses.
Aunque evitó tomar una postura directa sobre la reforma, el funcionario subrayó la importancia de respetar la soberanía de México, un principio que para él es central en la diplomacia.
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“La Reforma Judicial es un tema que compete a ustedes como mexicanos, en pleno derecho de su soberanía”, declaró con firmeza, reconociendo al mismo tiempo el interés que el proceso ha generado en su país.
La reunión, organizada por la Oficina de Internacionalización del ITESO y moderada por Marcos del Rosario, director del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos, fue un reflejo del momento de incertidumbre que vive la región.
Los estudiantes, siempre atentos a los cambios políticos y sus posibles repercusiones, cuestionaron al diplomático sobre las implicaciones de la reforma en las relaciones comerciales entre Canadá y México.
Inversionistas canadienses con inquietudes antes reforma
Clark fue claro al señalar que los inversionistas canadienses han expresado su inquietud sobre los posibles escenarios que la aprobación o rechazo de la Reforma Judicial podría traer. No obstante, hizo énfasis en que como embajador no le corresponde interferir en los asuntos internos de México, sino más bien velar por los intereses de sus conciudadanos de manera respetuosa.
“No me compete a mí comentar los temas del quehacer político económico de su país como embajador”, puntualizó.
Aunque Clark mantuvo un tono diplomático, dejó entrever que la situación ha sido uno de los momentos más desafiantes de su mandato en México. Sin embargo, lejos de quejarse, describió estos retos como lecciones valiosas de diplomacia. Para él, su rol implica un delicado balance: levantar la voz en nombre de los inversionistas canadienses sin traspasar la línea del respeto a la soberanía mexicana.
Este equilibrio es, para Clark, una parte fundamental del respeto mutuo que debe prevalecer en las relaciones internacionales.
“Ha sido un momento difícil, pero también de gran aprendizaje”, reflexionó, sugiriendo que este tipo de desafíos diplomáticos pueden fortalecer las relaciones bilaterales cuando se manejan con cuidado y prudencia.
Clark habló del cambio de administración que se viene en México
El embajador también aprovechó la oportunidad para hablar sobre el inminente cambio de administración en México y lo que esto podría significar para la cooperación bilateral. Con la llegada de Claudia Sheinbaum al poder, Clark ve una puerta abierta para trabajar en temas cruciales como el medio ambiente y la transición energética.
Estos asuntos, según él, son prioritarios para ambos países y podrían convertirse en áreas de colaboración significativa. Además, Clark abordó el tema de la política exterior de Estados Unidos, señalando que, sin importar si el próximo presidente es Donald Trump o Kamala Harris, será esencial mantener una relación constructiva y pragmática con el país vecino.
“Claro que ciertos individuos ofrecen más desafíos que otros”, comentó con sutileza, al tiempo que subrayó la importancia de distinguir entre las declaraciones políticas de campaña y las políticas que realmente se implementan.
MC