Al precio de 17 hasta más de 30 pesos, se encuentran en tiendas departamentales los paquetes de toallas sanitarias, que acumulan un gasto anual que podría no ser asequible para algunos grupos poblacionales femeninos, tal es el caso de las mujeres migrantes, quienes deben de afrontar no solamente una serie de elementos culturales ajenos a sus usos y costumbres, sino también deben de lidiar con limitantes para contar con una menstruación digna que podría derivar en problemas de salud.
De acuerdo con el Senado de la República, a través de un estudio realizado por la senadora Angélica de la Peña Gómez, una mujer gasta alrededor de 13 mil 320 toallas o tampones a lo largo de su vida y el precio por unidad es de 2 pesos aproximadamente, al calcular el costo de ello durante el año, dentro de un ciclo menstrual regular, utilizará 360 unidades, lo que representa 26 mil 400 pesos.
Mujeres migrantes sin acceso a una menstruación digna
Raquel es un ejemplo de ello, quien por motivos de buscar una vida con calidad, migró de Honduras a México a finales de 2021 y resaltó que antes de inmigrar en la República mexicana, utilizaba entre 25 a 30 unidades, por lo que adquirir solamente un paquete era prácticamente inservible. Hoy por sus cambios hormonales derivado de sus actividades diarias y el ambiente en el que habita, solamente utiliza entre 10 a 15, puesto que se ve forzada a reducir también, el cambio de unidades para ahorrar, lo que incluso da paso a que desarrolle infecciones.
Además de las limitantes económicas a los que se enfrenta, Raquel debe de vivir una vida sin privacidad, pues habita en el refugio de migrantes Hermanos en el Camino en Metepec, espacio en el que confluye con más varones que mujeres, por lo cual los complejos y estereotipos que se imponen en su día a día, le impiden un buen vivir.
Trabajar para un cambio cultural
Con base en la académica e investigadora en temas de género, Rebeca Mejía Vázquez, perteneciente a la UAEMéx, las mujeres que viven bajo etapas de estrés, violencia o presión constante, tienden a sufrir cambios que se reflejan en el cuerpo como: periodos de menstruación irregulares, cambios hormonales y descompensación en la salud.
Refirió según la ONU, que “el 42 por ciento de las adolescentes y niñas reportan haber faltado a la escuela durante su menstruación; mientras que las mujeres pobres gastan 2.5 veces más en los productos de higiene que el resto”.
Por lo que asegura que es primordial trabajar para lograr un cambio cultural en el que las mujeres tengan derecho a la higiene menstrual para alcanzar una igualdad de género, así como donar unidades a grupos minoritarios para reducir dichos problemas.
BAFG