En julio de 2022, hace ya dos años, Carlos, expareja y agresor de Noemí Antón presuntamente intentó asesinarla en plena vía pública. Ella en el año 2021 ya había interpuesto una denuncia ante el Centro de Justicia para las Mujeres (CJM) de Jalisco en su contra, por la violencia ejercida hacia ella.
Noemí conoció a su agresor y expareja sentimental en el trabajo. Comenzaron a salir y al inicio de la relación todo iba bien hasta que él inició con los insultos hacia ella y después las agresiones físicas. El día que intentó asesinarla, Noemí presionó el pulso de vida que llevaba colgado y que le habían dado tiempo atrás en el CJM cuando denunció a su agresor.
"Empezó con los gritos, los insultos; al principio era que aventara cosas enojado, después era que aventara cosas cerca de mí y ya después era de que me empujaba y me daba puñetazos. Hasta el día que quiso matarme. Yo iba caminando y fue ahí cuando me atacó. Yo presione el pulso de vida y él escucho cuando me dijeron que si estaba bien y yo pedí la ayuda y sabía que en cualquier momento iba a llegar la patrulla. En contra esquina si había un par de personas y adelante y era las nueve de la noche", relató Noemí.
Pide se tipifique como intento de feminicidio
Su agresor la apuñaló en el cuello y en la espalda con un arma blanca. Aunque fue detenido por las autoridades y permanece en prisión preventiva, Noemí pide que se juzgue su caso como intento de feminicidio y no solamente como lesiones.
"Que el segundo tribunal colegiado pudiera revisar mi caso, que vea todos los antecedentes y que vuelva a poner mi caso como intento de feminicidio porque si sale seguramente va a estar enojado y yo creo que nos va a buscar", imploró Noemí.
Explicó que, tras la detención de su expareja sentimental, las autoridades estatales clasificaron el delito como intento de feminicidio, pero fueron las mismas autoridades quienes después cambiaron de parecer y lo reclasificaron únicamente a lesiones.
Ahora, ella y sus hijos viven con angustia y miedo. Noemí, no quiere ser una víctima más.
"No quiero ser una carpeta más. Soy una persona que necesita atender a sus niños y necesito estar bien y seguir sin miedo", concluyó.
Su agresor permanecerá cuatro meses más en prisión preventiva, por lo que pide a la juez, que revise con cautela su caso para que su agresor no pueda salir en libertad.
OV