Repartidores con incertidumbre tras atentado con bomba en Salamanca

Señalan que pese a que por políticas no pueden revisar los paquetes que se envían, deberían poder constatar por lo menos los contenidos de paquetes grandes.

Por políticas de empresa, los repartidores tienen prohibido revisar los paquetes que se envían (Fernando Carranza)

Axel Rivas

Repartidores de paquetería y servicios de aplicación expresaron sentir ligero temor luego de que en Salamanca dos personas fallecieran en un restaurante por un artefacto explosivo.

MILENIO se dio a la tarea de realizar entrevistar a trabajadores de este tipo de plataformas digitales, y mientras algunos comentaron sentir una ligera curiosidad por saber qué hay en el interior del paquete que están entregando, otros más comentaron que no sabrían que hacer pues por políticas de la empresa se tiene prohibido abrirlos.

"Pues es más cuestión de las empresas de checar lo que manda uno porque pues uno checa nomás lo que te pide la aplicación pero uno no destapa ni checa comidas ni lo que hay dentro, pero pues de que traiga una bomba ahí pues yo digo que hay que estar más atentos", cuenta Luís Ramírez, repartidor de paquetería en moto.


Señalaron que en las empresas donde trabajan los paquetes ya están cerrados, por lo que no pueden constatar qué es lo que hay en el interior de los mismos, pese a que no todos son de dudosa procedencia.

"La verdad nosotros no podemos checar la mercancía del interior, nos entregan los paquetes ya cerrados pero pues yo también vi esa noticia pero ahora sí que yo me imagino que si vemos algo parecido no nos vamos a arriesgar", Andrés Martínez, repartidor de alimentos por aplicación.

Asimismo, manifestaron que en paquetes grandes de mayor importancia deberían tener la disponibilidad de verlos, sin embargo, el hacerlo podría ponerlos en conflicto con el destinatario, además de que podrían generar pánico al comentarles sus razones.

"Si deberíamos de checar los paquetes nada más que las aplicaciones no nos autorizan abrir la mercancía , aunque no me gustaría abrirlos porque podríamos estar en problemas con los comensales porque no saben si el repartidor fue el que metió la bomba o algo", expresó Alan Ávila, repartidor de servicio por aplicación.

Por el momento, esperan no vivir una situación similar y seguirán manteniendo sus actividades.

NOTAS MÁS VISTAS