Entre grandes estructuras colapsadas que contenían: fotografías, muebles, licuadoras, refrigeradores, y todo el esfuerzo de las familias capitalinas, los 'Topos de Tlatelolco' ingresaron a los edificios que se habían derrumbado pocos minutos después del sismo del 2017, y lo hicieron con un solo objetivo, salvar vidas, fue así como el licenciado Fernando Álvarez, parte del equipo, recordó la participación de la brigada.
"Siempre hay un poco de temor al entrar a una estrutura colapsada y eso es bueno y natural, tener cierto miedo porque te mantiene todos tus sentidos activos y a lo que vas es a sacar gente con vida.
Encontramos de todo: platos, fotografías, ropa, licuadoras, refrigeradores, todo lo que hay en un vivienda, aplastado a uno o no, pero al momento de estar removiendo estás viendo que se van los recuerdos de las familias de toda una vida", comentó.
Durante una entrevista para MILENIO, contó las vivencias que tuvieron en aquellos días en los que cada segundo y cada movimiento era fundamental para encontrar a personas con vida que habían quedado atrapadas donde un día fue su hogar.
"Ingresé en Escocia y Gabriel Mancera y en otros, yo lo recuerdo con demasiada gente arriba de la estructura.
"En Escocia y Gabriel Mancera, entre personal de la Cruz Roja y otros rescatistas logramos encontrar a alguien y rescatarla.
La persona que encontramos era una mujer como de 25 años, estaba conscinte pero el susto nadie se lo quita. nos dijo gracias, no esperas más, dadas las circunstancias con un gracias ya es oro", narró.
Durante esas jornadas de búsqueda que duraron 15 días, los 'Topos de Tlatelolco' comían lo que la población les brindaba, así como demás ayudas, sin embargo, al momento de descansar lo hacían en cualquier lugar cercano para volver a empreder la búsqueda.
"Trabajamos 15 días, la comida la proporcionó la brigada con la ayuda de la población, en algunos casos nos tocó en los puestos que había.
Nos llamaban y nos ofrecían comida.
Las jornadas básicamente fueron de cuatro horas de trabajo porque teníamos que descanasar y esas horas las dedicabamos a dormir, a alimentarnos y hacer otras labores como preparar la herramienta de quienes están adentro.
Yo dormía en los escalones o donde se podía. El daño era tan extenso que nos teníamos que estar moviendo a muchas partes", explicó.
Fernando Álvarez contó que entre las historias que más marcaron a la brigada era cuando las personas se acercaban a decir que habían niños debajo de los escombros, pues eran los momentos en que sentían más adrenalina de buscar y hacer todo lo posible por salvar vidas.
"Te marca cuando te dicen 'oye hay un niño atrapado' y no sabemos dónde está y eso es hacer mucho esfuerzo para tratar de ubicarlo, salvarlo lo más pronto posible pero hay que ubicarlo con herramientas o unidad temática".
En la entrevista para MILENIO, Fernando Álvarez recordó a la población estar preparados para un sismo, pues pidió no estar confiados.
"Recuerdo el 2017 como un recordatorio de que va a volver a temblar o se va a volver a sentir la fuerza de un temblor, la fuerza o magnitiud de un sismo. Hay que estar preparados como ciudad, como población, no hay que estar confiados y en cualqueir momento puede venir y no solo puede afectar a la Ciudad de México, sino a Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Chiapas, debemos estar preparados no solo como ciudad, sino como país y poder dar la solidaridad a quienes lo requieren", pidió.
HCM