El gobierno federal alista una nueva etapa de control sobre el agua en México, después de reconocer fallas acumuladas en el sistema de concesiones, acuíferos sin disponibilidad y regiones donde la demanda ya rebasó la capacidad natural de renovación del recurso.
El Programa Nacional Hídrico 2026-2030 busca mejorar la gobernanza del agua con una revisión directa al régimen de concesiones, uno de los puntos donde el diagnóstico oficial ubica fallas administrativas, baja supervisión y uso irregular de derechos otorgados desde hace décadas.
Conagua revisará concesiones
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) revisará los títulos ya otorgados, pues el documento establece que “se revisarán los más de 500 mil títulos de concesión o asignación de agua y se corregirán inconsistencias”, además de sustituir el Registro Público de Derechos de Agua por el Registro Público Nacional del Agua.
Con esa estrategia, el gobierno pretende evitar nuevos permisos por encima de la disponibilidad real, reducir de 60 a 30 días los tiempos de respuesta en trámites y recuperar tres mil millones de metros cúbicos de aguas nacionales hacia 2030.
El diagnóstico reconoce que el sistema vigente desde 1992 permitió entregar derechos sin verificar los volúmenes extraídos, mientras la transmisión de derechos “se utilizó indebidamente para la compraventa de títulos, sin controles adecuados”.
¿Cuál es el objetivo de la estrategia?
El plan también buscará cerrar brechas en el acceso al agua y saneamiento, sobre todo en comunidades rurales, indígenas, afromexicanas, dispersas y periurbanas, donde la falta de infraestructura mantiene hogares sin servicio directo.
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2024 reportó que, de 38.4 millones de viviendas en México, 7.4 millones no cuentan con agua entubada dentro del hogar, equivalentes a 19.3% del total nacional.
La diferencia es mayor en las zonas rurales, donde 51 por ciento de las viviendas carece de agua entubada dentro de la casa, frente a 11.2 por ciento en localidades urbanas. Guerrero registra el rezago más severo, con solo 16.5 por ciento de su población con acceso diario a agua entubada y saneamiento básico.
Entre las medidas previstas están 16 proyectos estratégicos de agua potable, planes maestros municipales de agua, alcantarillado, saneamiento y prevención de inundaciones, así como el reconocimiento de sistemas comunitarios para que puedan recibir apoyo técnico, legal y presupuestal.
El uso productivo del agua será otro frente de intervención, pues el campo concentra 76.02 por ciento del agua concesionada para usos consuntivos, pero mantiene pérdidas por el predominio de sistemas de riego por gravedad o inundación.
El documento señala que “predominan los sistemas de riego por gravedad o inundación, conocidos por su baja eficiencia”, por lo que el gobierno prevé tecnificar 200 mil hectáreas de riego en 13 distritos prioritarios.
Esa estrategia también incluye la reconversión de cultivos según la disponibilidad de agua y la devolución voluntaria de volúmenes no utilizados por usuarios agrícolas, pecuarios e industriales, con la intención de liberar agua para consumo humano y reservas nacionales.
El plan también busca proteger cuencas y acuíferos con vedas, reservas y zonas reglamentadas, en un país donde 286 de los 653 acuíferos ya no cuentan con disponibilidad media anual y 104 de las 757 cuencas hidrológicas presentan déficit.
La región Aguas del Valle de México registra el mayor grado de presión, con 128.7 por ciento del agua renovable disponible, lo que significa que el volumen concesionado supera la capacidad natural de renovación.
El plan también buscará sanear cuerpos contaminados y actualizar vedas, reservas y zonas reglamentadas para proteger cuencas y acuíferos. Entre las prioridades aparecen los ríos Tula, Atoyac y Lerma-Santiago, además del programa Adopta un Río para atender al menos un cuerpo contaminado por entidad.
La vulnerabilidad climática completa la agenda hídrica. En 2024, 88.2% de los municipios presentó algún grado de sequía y, entre 1970 y 2024, 285 ciclones tropicales impactaron el territorio nacional.
IOGE