En Hidalgo los delitos que con mayor frecuencia cometen adolescentes son violación, abuso sexual, portación, fabricación y acopio de armas prohibidas, así como delitos contra la salud en su modalidad de narcomenudeo, de acuerdo con la Estadística Judicial de Primera Instancia del Poder Judicial del estado.
Durante 2025 el más recurrente fue abuso sexual, con 17 casos. Le siguió narcomenudeo con 12, violación con 11, lesiones con nueve y portación, fabricación y acopio de armas prohibidas con seis.
Un año antes se registraron siete delitos de lesiones y siete de abuso sexual; cinco por portación, fabricación y acopio de armas prohibidas; cinco por violación y cuatro por violencia familiar.
En 2023 la violación encabezó la lista de delitos con 12 casos. Hubo siete por portación, fabricación y acopio de armas, siete por narcomenudeo, seis por abuso sexual y tres más por homicidio.
Durante 2022 se reportaron 14 por violación, nueve de abuso, seis de violencia familiar, cinco de lesiones y cuatro homicidios. En 2021, 23 casos de abuso, 15 de violación, seis de homicidio, cinco por portación, fabricación y acopio de armas, cuatro por violencia y dos por hidrocarburos.
En 2020 los delitos más frecuentes fueron abuso y violación, con siete casos cada uno; portación, fabricación y acopio de armas prohibidas con seis; narcomenudeo con cinco y cuatro asaltos.
Entre 2005 y 2025 jueces especializados dictaron 121 sentencias contra adolescentes, quienes fueron privados de su libertad en el Centro de Internamiento para Adolescentes de Pachuca. Solo en 2025 se emitieron 18 sentencias; en 2024, 17; en 2023 se alcanzaron 25; en 2022 sumaron 16; en 2021 23 y en 2020, 22.
Penas de hasta cinco años
La jueza especialista en justicia penal para adolescentes, Ariana Duarte Martínez, explicó que las penas máximas de internamiento van de tres a cinco años, conforme a la Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes.
Detalló que cuando el adolescente tiene entre 14 y menos de 16 años, la medida máxima de internamiento es de tres años. Para quienes tienen 16 y menos de 18 años puede ser hasta cinco años.
“Son las punibilidades máximas y es uno de los grandes temas que la sociedad reflexiona para ver si el tiempo es idóneo o no para lograr los fines de las medidas, que es regresarlos, reinsertarlos a la sociedad; estas circunstancias operan en todo el país”, sostuvo.
La legislación establece que se considera adolescente a quien tenga entre 12 años cumplidos y menos de 18. Las personas menores de 12 años son consideradas niños. La norma se aplica a quienes se les atribuya una conducta tipificada como delito, ya sea del fuero federal o común.
En delitos graves como homicidio, secuestro y violación, los adolescentes pueden recibir internamiento definitivo en un centro especializado. En estos espacios no tienen contacto con adultos y se les diseña un plan individualizado de ejecución con actividades obligatorias para su reintegración social.
Centro sin hacinamiento
El Informe Centros de Reinserción Social y de Internamiento para Adolescentes 2025, elaborado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo, señala que actualmente hay 18 adolescentes privados de la libertad en el Centro de Internamiento para Adolescentes de Pachuca, todos hombres. El lugar cuenta con nueve guías técnicos responsables de su supervisión.
El centro dispone de ocho dormitorios con servicios básicos y no presenta hacinamiento. Asimismo, se permiten muebles para guardar pertenencias y ventiladores. No hay población femenil; en caso de requerirse atención médica para mujeres, se brinda en el Hospital Obstétrico y por la Secretaría de Salud.
Existe una cocina que no se utiliza, aunque está en buenas condiciones. Los alimentos son proporcionados por el centro, con tres comidas diarias sin costo. También hay comedor, área de lavado, biblioteca y un consultorio médico, aunque no cuenta con personal adscrito.
Contextos de origen
Para Duarte Martínez, la incidencia en delitos sexuales responde, en muchos casos, a contextos sociales de los menores.
“Muchos vienen de contextos donde ‘yo lo hice porque a mí me lo hicieron, yo no sabía que eso estaba mal’. Si una persona tiene 25 años por supuesto que sabes que tocar a una persona sin consentimiento es delito, pero alguien de 12 años dice haber estado experimentando, afirmó.