La región de Tula recibirá este año una inversión superior a los 900 millones de pesos para atender problemas ambientales acumulados durante décadas; los recursos serán destinados a obras y acciones relacionadas con el saneamiento del agua, la recuperación de espacios públicos, la restauración ecológica y la protección de zonas que han registrado afectaciones por contaminación y deterioro ambiental.
De acuerdo con autoridades estatales, la inversión forma parte de una estrategia impulsada por el Gobierno de México y el Gobierno de Hidalgo para mejorar las condiciones ambientales, sociales y de salud en una zona donde al menos seis municipios han enfrentado problemas vinculados con la calidad del aire, el suelo y los cuerpos de agua.
Los recursos se aplicarán en acciones para elevar la calidad del agua, reducir riesgos de inundación, recuperar áreas degradadas y fortalecer la conservación de zonas forestales; además, se contempla infraestructura destinada a evitar que residuos municipales continúen descargándose directamente en ríos y canales de la región.
El titular de la Unidad de Planeación y Prospectiva de Hidalgo, Miguel Ángel Tello Vargas, explicó que parte de la estrategia incluye la modernización de instalaciones industriales consideradas clave para disminuir los niveles de contaminación en la zona; entre ellas se encuentran la refinería de Petróleos Mexicanos y la termoeléctrica operada por la Comisión Federal de Electricidad.
Otra de las acciones prioritarias se concentra en la planta de tratamiento ubicada en Atotonilco de Tula, la cual ha recibido mejoras para incrementar su capacidad operativa y cumplir con los estándares ambientales vigentes. Según explicó el funcionario, los trabajos han permitido aumentar significativamente la eficiencia en el tratamiento de aguas residuales.
“Se ha pasado de una eficiencia del 50 por ciento a cerca del 90 por ciento; es decir, hay una inversión fuerte para que cada vez se trate más agua. ¿Esto qué quiere decir? Que el agua llegue menos contaminada a su paso por Tula y, posteriormente, a la presa Endhó. Si llega con menos carga de nutrientes, el lirio acuático crece menos”, señaló.
La reducción de contaminantes en el agua también busca disminuir la proliferación de lirio acuático, una de las problemáticas que afectan diversos cuerpos de agua de la región; en este rubro, la Comisión Nacional del Agua mantiene acciones de atención dentro de las áreas bajo su competencia.
La estrategia contempla además trabajos coordinados con autoridades ambientales federales y estatales para impulsar programas de reforestación, recuperación de áreas naturales y mejoramiento del cauce del río Tula; entre las acciones previstas también se encuentra la rectificación de taludes en puntos considerados prioritarios.
Las autoridades sostienen que estas intervenciones buscan atender de manera integral problemas que durante años han impactado la calidad ambiental de la región; el objetivo es mejorar las condiciones de vida de la población y reducir los efectos de la contaminación en uno de los corredores industriales más importantes del estado.